(22 de enero,2015) Durante el “Dialogo nacional: criminalización y militarización de la protesta social en México”, el sacerdote y activista, Alejandro Solalinde, sentenció que la política emprendida por Peña Nieto en el país se caracterice por ser anti-jóvenespor pues para la actual administración son un obstáculo que se tiene que eliminar.
Solalinde argumentó que después de la ola de ataques contra jóvenes, como en el caso Ayotzinapa, “pareciera que Peña ha iniciado una campaña de exterminio contra muchachos anti-sistémicos”, lo cual representa una violación a las garantías en la nación. “Lo que vivimos en México es muy serio. Ayotzinapa fue la foto que pudimos tomarle al Estado acerca de su actuar”, comentó.
Aunado a lo anterior, indicó que el gobierno encabezado por el Partido Revolucionario Institucional (PRI), no ha propiciado el escenario necesario para brindarle a la población joven un futuro ideal, donde las oportunidades de obtener un trabajo digno sean variadas. Existen en el país, millones de los llamados ninis, sin embargo, añadió: “No es que no quieran hacer nada, sino que no existe la posibilidad para desarrollarse en algo, tenemos millones de jóvenes sin futuro”, sentenció.
De la misma forma alertó de la situación crítica que padecen muchos estados en cuanto al feminicido, al cual no se le ha brindado la relevancia necesaria por parte de las autoridades. Enfatizó que no ha existido alerta de género alguna por parte de gobernadores, situación que podría agravar aún más la problemática.
Foto de Edgar Rosas
Es necesario cambiar el modelo económico en México, pues aseguró, que el sistema neoliberal capitalista es el principal promotor de la situación precaria que vive la nación. “Tenemos que darnos cuenta que el enemigo número 1 del país, el que ha propiciado el contexto actual mexicano es el sistema neoliberal”, afirmó.
En este sentido, explicó que el capitalismo es un poder fáctico que otorga el mando a unos cuantos y se desplaza de arriba abajo. Esta situación nos encamina a la dictadura económica, la cual propicia una nueva situación de esclavitud en la humanidad.
“El neoliberalismo ha llevado a posicionar al dinero como un ‘Dios‘ e incluso se ha impuesto a la política, ahora el Estado se subordina al poder del dinero de las grandes compañías transnacionales. Hoy en día es posible observar cómo algunos presidentes se comportan como empleados que velan por los interés de los corporativos”, manifestó.
Construir el cambio desde abajo
En aras de revertir la política represora de Peña y el contexto de inseguridad y violencia que padece el país, el sacerdote Solalinde, llamó a la unidad de la población, así como a iniciar el cambio a través de la concientización. “Es fundamental divulgar la voz, informar a la gente sobre la realidad, es necesario darnos cuenta que el gobierno nos ha dado la espalda y así, a partir de la concientización, construir el cambio”, expuso. El gobierno apuesta por inculcar el miedo en la sociedad para evitar la protesta, por lo que es necesario ir tejiendo la lucha social para el cambio desde abajo, añadió.
Igualmente, exhortó a las autoridades de la iglesia a poner al servicio de la lucha social la infraestructura de esta institución, pues con sus recursos sería posible transformar al país. “Imaginemos: con la estructura de la iglesia y por estructura me refiero a toda la población bautizada, podríamos iniciar una revolución pacífica. La iglesia es un gran recurso para iniciar el cambio, lo malo es que sus medios están mal implementados”, dijo.
El clérigo, llamó a la población a no rendirse ni esconderse, sino a ser subversivos y expresarle al gobierno el descontento actual. “Debemos decirle al gobierno que nos ha traicionado y dejarle en claro que si vuelve a desaparecer a un estudiante más, le vamos a reventar por la vía de la inteligencia”, finalizó.
México está destrozado
En su participación, el obispo Raúl Vera compartió la visión de Solalinde con respecto al mal que ha traído el neoliberalismo a México. En este sentido, dijo que la aplicación rigurosa de este sistema ha llevado a la nación a la situación en la que se encuentra, pues con la reforma laboral impulsada por Peña, se le han arrebatado sus derechos a los mexicanos y los están convirtiendo en esclavos.
Por otro lado, aseguró que la lógica usada por el gobierno contra los insurrectos es aplicar una política de control social, en donde se reprime a la base social para dañar las causas de los activistas. “Con paramilitares mandados a las calles el gobierno quiere controlar a la sociedad, causando miedo para detener la protesta”.
Manifestó que los casos de agresión registrados en la historia, como Acteal o Ayotzinapa, están planificados y son parte de una violencia sistemática desde el gobierno. “No es ausencia del Estado, es una violencia sistemática, y los hechos de Tlatlaya o Ayotzinapa nos muestran hasta qué punto el gobierno está coludido”, acotó.
De igual forma demandó que hay un desvío de poder que beneficia los intereses de las cúpulas y no del pueblo. Agregó que en estos tiempos es fundamental la unión de la ciudadanía para crear sinergias y re-fundar al país pues “se encuentra destruido”.


