(24 de enero, 2015).- La imagen de la policía está relacionada directamente con el tema del desempeño, lo cual se asocia con la brecha que se produce entre el aumento de la delincuencia y la capacidad policial para enfrentarla. Al ciudadano le interesan los resultados concretos para definir su percepción del desempeño policial y saber que puede estar en su casa o caminar tranquilamente por las calles de la colonia, de la ciudad o de la aldea, y que no corre el riesgo de ser robado, asaltado, violado, herido o muerto; en última instancia, si esto ocurre con frecuencia, inicia el proceso de deslegitimación de la autoridad, provocando, según los índices de violencia y delincuencia la creación de mandos ciudadanos que resguarden la seguridad de sus conciudadanos, sugiriendo así las policías ciudadanas, analiza una investigación del Programa de Las Naciones Unidas Para El Desarrollo (PNUD).
La Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG), nació en tierras guerrerenses, como la unión de pueblos, comunidades y sus autoridades comunitarias de las regiones, Costa, Montaña y Centro del estado.
Según el decálogo de dicha organización surgió como respuesta de los pueblos indígenas y afromexicanos del estado de Guerrero, ante las condiciones de pobreza y marginación, reflejadas en rezagos en materia de infraestructura básica, educación, salud, vivienda, acceso a la justicia, seguridad pública, alimentación y fuentes de empleo.
Teniendo como misión organizar, planificar y gestionar ante las instancias gubernamentales, las demandas de los pueblos y comunidades, en materia económica, política, social y cultural desde la perspectiva comunitaria, para revertir la alta marginación y alcanzar un desarrollo con identidad que responda a sus necesidades.
Lo anterior promoviendo el desarrollo comunitario y la preservación de la cultura, fortalecer el sistema comunitario de seguridad, promover la equidad de género e impulsar la Preservación de los Recursos Naturales.
Sin embargo, para diciembre de 2014, tras una votación a mano alzada, la UPOEG, decidió la separación de 47 pueblos de la zona rural de Acapulco, todo el municipio de Tierra Colorada y los ocho pueblos que integran la zona del Valle, en Chilpancingo.
Dicha decisión se dio por la presunta operación de un grupo de fuerzas especiales al interior del Sistema de Seguridad y Justicia Ciudadana (SSJC), coordinado por el comandante regional Ernesto Gallardo Grande, a quien acusaron de actos de tortura contra promotores comunitarios.
Pese a dicha fractura los guerrerenses pertenecientes a la UPOEG conmemoraron el primer aniversario de conformación de sus policías ciudadanas. Este viernes alrededor de 500 personas, de las cuales aproximadamente 100 iban armadas con escopetas y machetes, encabezado por el líder de la Upoeg, Bruno Plácido Valerio, promotor del SSJC; marcharon por la carretera federal México-Acapulco, desde la comunidad de Mojoneras, al poblado de Cajeles, ambos del municipio de Chilpancingo.
A contraposición un grupo mayormente nutrido, con aproximadamente mil personas evocaron la misma fecha, encabezando la marcha el ex líder magisterial, Silvestre Plancarte Mondragón. A este contingente se unió el ex coordinador de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC), Eliseo Villar Castillo, impugnado y desconocido por las comunidades de la Costa Chica, y Montaña, por presuntos vínculos con grupos de la delincuencia organizada.
Y aunque ambos grupos convergieron en la carretera federal México-Acapulco, al pasar por la comunidad de Cajeles, se saludaron, sin que se presentara ningún contratiempo.
Por su parte la CRAC, advirtió que ya no sé proponen sólo atrapar malhechores, sino legitimar el derecho tradicional (que contempla la reeducación y el trabajo comunitario a los infractores de la ley) y perseguir y sancionar delitos del fuero común (robo, asalto, violación, asesinato, abigeato, entre otros).
Mientras que el dirigente de la UPOEG, Bruno Plácido Valerio, afirmó que a un año de haberse constituido han limpiado la zona de delincuentes y secuestradores, que ahora se estará trabajando para reconstruir la paz y el tejido social así como en proyectos de desarrollo que permitan acabar con el hambre y la miseria que permean en esos lugares de La Montaña.


