(24 de enero, 2015. Revolución TRESPUNTOCERO).- En diciembre pasado, la tercera votación de las elecciones presidenciales, de los 300 diputados que levantarían la voz con el nombre de su candidato, sólo 168 pronunció el nombre del, entonces único candidato presidencial, Stávros Dímas. Los 132 restantes afirmaron un “presente”, sin inclinarse a favor o en contra. Lo que produjo que la votación fuera calificada como “frustrada”, para elegir presidente en la tercera ronda, lo que hizo que nuevamente se convocara a una elección general (con la participación del pueblo). Teniendo la cita con las urnas el 25 de enero.
En cuanto a los candidatos, Alexis Tsipras, representa al partido de izquierda Syriza, quien representa para los adversarios conservadores y buena parte de los medios griegos, “el mal absoluto”, esto lo fundamentan en que “sacará a Grecia de la eurozona”, con “políticas irresponsables”, “confiscará los depósitos bancarios” y “convertirá el país en una segunda Corea de Norte”.
Sin embargo, sus seguidores lo describen como el político que “acabará con la austeridad” y con “sus consecuencias sociales desastrosas”, “devolverá al pueblo griego su dignidad” y “fortalecerá la democracia”. Y quien aventaja las elecciones, reflejo de una simpatía que inició en 2012, cuando su partido, cuya influencia electoral se situaba hasta entonces entre 3% y 5%, se convirtió en segunda fuerza política del país, gracias a un programa de rechazo de la austeridad draconiana que los acreedores del país habían impuesto a Grecia.
Tsipras centra su campaña electoral en un proyecto de gobierno que hace frente a la crisis humanitaria desatada por la austeridad draconiana, y según explica “luchará contra la evasión fiscal y buscará la liberación del sistema político de la influencia de los oligarcas”. Afirmando que las acusaciones en su contra, sobre su plan de sacar a Grecia de la eurozona, “no tienen lógica, ya que varias de las medidas que busca emplear tienen que ver con las negociaciones que realizaría con socios europeos”.
Por su parte el candidato a la presidencia, por el partido conservador de Grecia, Stavros Dimas, no ha logrado salir elegido en la primera ronda de votación en el Parlamento, al no reunir dos tercios de los votos necesarios. Sin embargo el gobierno apuesta por él, un político conservador formado en sus filas y conocido internacionalmente por haber sido comisario europeo.
Dimas ocupó varias veces el cargo de ministro en los Gobiernos de Nueva Democracia, el partido del presidente en turno, Georgios Samarás, y en la Comisión Europea ocupó las carteras de Asuntos Sociales y Medio Ambiente de 2004 a 2009. El apoyo que recibió del gobierno, jugaba la carta del miedo, insinuando que la convocatoria de elecciones y la posible victoria de Syriza desembocará irremediablemente en la quiebra del país.
Este domingo un total de 9,8 millones de electores griegos están convocados a acudir a las urnas a partir de las 7, horario en el que abrirán los colegios electorales y que planean cerrar a las 7 de la noche. Horas antes de que se dé inicio a las elecciones en ese país, en las instalaciones del partido de izquierda Syriza ya existe un ambiente de celebración, debido a que todo apunta que es el favorito en las encuestas de intención del voto. En la carpa que instaló Syriza en la céntrica plaza de Klafthmonos, mucha gente se acerca a manifestar en apoyo al candidato.
En el caso del partido conservador no fue Dimas quien hablo acerca de las elecciones, sino Samarás, quién afirmó “somos fuertes. El 14% de los indecisos está con nosotros”, al mismo tiempo aseguró que una vez concluida la evaluación del programa de rescate, Grecia recibirá el crédito reforzado acordado con los socios y se beneficiará de la compra de bonos anunciada el jueves por el Banco Central Europeo (BCE). Además aseguró que “Tsipras no quiere salir del rescate, ni quiere el dinero o las inversiones”.
Por su parte Tsipras puntualizó “una mayoría absoluta de Syriza traerá consigo la autonomía de Grecia en Europa. Necesitamos la mayoría absoluta para asegurar la salvación social y para restaurar la dignidad”.


