(26 de enero, 2015).- Los griegos eligieron este domingo a la izquierda de Syriza, encabezada por Alexis Tsipras, otorgando una holgada ventaja frente al centroderecha de Nueva Democracia. El resultado abre una nueva era en la política griega, que la obligará a debatir sobre las políticas seguidas y por seguir para salir de la crisis.
Alexis Tsipras, aseguró tras dar por hecha su victoria que “el pueblo griego ha pasado página de la catástrofe de la austeridad, ha dejado atrás el autoritatismo, la humillación, va encarar el futuro con orgullo y caminará hacia una Europa que cambia”. Al mismo tiempo declaró, “vamos a llevar esperanza a Europa. El pueblo griego va a ir al encuentro de otros pueblos europeos”. “El veredicto de las urnas ha sido muy claro, no existe la menor duda. Se ha acabado el círculo vicioso de la austeridad”, añadió.
Dentro de su discurso también enfatizó, “Grecia ha mandado a la troika al pasado, la troika no tiene sitio en el futuro de este país. La Grecia de los privilegiados ha perdido. Y son los griegos del trabajo, del progreso, de la creatividad y la cultura los que han ganado. Son los que tienen que combatir y recrear un futuro con dignidad. Es la victoria de todos los pueblos europeos que luchan contra la austeridad. Basándonos en el mandato de todos los pueblos europeos, querría comprometerme con el hecho de que Grecia está dispuesta a negociar con los socios europeos para encontrar una solución beneficiosa, para que este país salga del circulo vicioso en el que estaba metido”.
De acuerdo con un militante de Syriza, la victoria “representa, desde el punto de vista griego, un rotundo ¡basta! a la intransigente aplicación de las medidas de austeridad impuestas por los acreedores europeos y el inicio del camino para la recuperación de la autoestima nacional, actualmente bajo mínimos”.
Cada plaza del país fue inundada por ciudadanos griegos que salieron a celebrar la victoria de su nuevo presidente; una anciana de poco más de 70 años explicó a los medios, “hacía setenta años que no oía la alegría de un pueblo, mi madre me decía que pasaría, cuando era muy pequeña, mi padre estaba en la cárcel y Grecia se moría de hambre. Como ahora, como estos últimos años. ¿Sabe lo que significa para mí esta victoria?”.
Por su parte Kostas Isychos, miembro de Syriza y responsable de Relaciones Exteriores y Defensa del partido, emocionado expresó, “esta noche los griegos pueden soñar, hoy está permitido. Pero tal vez en algunos países europeos haya pesadillas… Hoy hacemos historia; historia en Grecia y en Europa. Estamos mucho más cerca del fin de la austeridad y más cerca de la soberanía popular”. A su lado, Angelikí Alexopulu, profesora de español en la Universidad de Atenas, aseguró que, “voto a Syriza desde mucho antes de que lo fuera. Hemos acompañado a Tsipras desde sus inicios, y hoy sentimos que llegamos a puerto”.
Tsipras desde el instituto, fue líder estudiantil en las protestas contra las reformas educativas del gobierno y como militante de las juventudes del poderoso Partido Comunista de Grecia (KKE), entonces aliado con otras fuerzas de izquierda en una coalición. Tsipras optó por construir una amalgama de socialistas, trotskistas, maoístas, ecologistas y otras varias familias de la dividida izquierda que en 2004 se convertiría en la Coalición de la Izquierda Radical (Syriza). Ingeniero civil de profesión, la carrera política de Tsipras empezó en 2006, cuando fue nombrado candidato de su partido a la alcaldía de Atenas y consiguió el 10,6% del voto, un resultado inesperado que le propulsó, a inicios de 2008, a la presidencia de Synaspismos, principal componente de Syriza.
Su popularidad comenzó en mayo de 2012, cuando, en un giro inesperado, su partido se convirtió en segunda fuerza política del país (cuando en un principio se situaba entre el 3% y 5%), gracias a un programa de rechazo de la austeridad draconiana que los acreedores del país habían impuesto a Grecia. En los dos años y medio que siguieron, Tsipras se lanzó a la conquista de la clase media griega, que tras seis años de recesión, ha visto hundido su nivel de vida. Su nombramiento por el partido de Izquierda Europea como candidato a la presidencia de la Comisión en las elecciones europeas de junio 2014 le permitió hacer una campaña europea contra la austeridad y mejorar su imagen en los medios europeos.
Hoy llega a la presidencia de Grecia, convirtiendo así a Syriza en la primera fuerza política del país, aunque sin la mayoría absoluta, tras haber obtenido 149 escaños, quedándose a dos de la mayoría absoluta por lo que tendrá que pactar con otras formaciones para sacar adelante su programa electoral. Detrás de él se posicionó su principal rival, Nueva Democracia, el partido gobernante del primer ministro Andonis Samarás, retrocedió hasta el 28,3% de los votos, obteniendo así solamente 77 escaños.
Después de la contienda el presidente de Francia, François Hollande, fue el primer mandatario que felicitó a Alexis Tsipras por su victoria en las elecciones legislativas griegas y subrayó su intención de mantener la “estrecha cooperación” entre los dos países.



