(27 de enero, 2015).- La permanencia de Banamex, una de las instituciones más emblemáticas del país, ha estado en una posición funambulesca desde su venta a Citigroup en 2001. Desde entonces es común encontrar, al menos una vez por año, alguna noticia acerca de su venta.
La posibilidad más cercana fue durante la crisis de 2008, en un momento el gobierno de Estados Unidos apoyó económicamente a la institución para poder hacer frente a la circunstancia de riesgo que se enfrentaba. Dicha acción fue una violación al artículo 13 de la Ley de Instituciones de Crédito, donde se dicta que un gobierno extranjero no puede tener participación en el sistema financiero. Afortunadamente, y apelando a sus intereses, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) apareció en el panorama y protegió a la institución alegando que se trataba de un artículo viejo y obsoleto además de proponer cambios previniendo así una situación similar a futuro.
Al parecer hoy por hoy sí hay un interesado real en adquirir a la institución. Incluso desde hace unas semanas alguno de sus directivos se ha reunido con consultorías y especialistas para cotizar sus servicios y así dar por iniciado el proceso conocido como Due Diligence (donde un posible comprador evalúa a la empresa pensando en su adquisición).
Además dicho comprador ha planteado la posibilidad, tras la reunión con especialistas, de que no sea el único ya que se habla de una posible alianza con Banorte o con Interacciones.
Se estima que el valor de Banamex sea de 30 mil millones de dólares, mismo que, aparentemente, es muy cercano a lo que vale el banco.
El comprador potencial es el emergente, y muy activo, Itaú, procediente de Brasil mismo que este año completa la fusión con Corpbanca en Chile y Colombia. La visión del banco brasileño es para tomar en cuenta; ser el banco más grande de América Latina y Centroamérica y buscarán todas las opciones que estén disponibles para poder estar en esa posición.
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La transacción no sería sencilla; deberán pasar el filtro de las autoridades, incluso después de haber reunido el dinero a Citi, ya que le estaría entregando a Brasil, eterno rival de México en más de un aspecto, un banco emblema de la nación. Una nación que pareciera que le preocupa más la identificación con instituciones y no con ideales.
Hay opiniones encontradas. Existen ex trabajadores que consideran poco probable la venta pero hay que recordar el caso de Banco Walmart, que hace un año iniciaba su proceso de valuación, aun cuando la empresa negaba esa operación, y finalmente fue vendido a Inbursa al finalizar el año pasado.
Esto mismo podría estar ocurriendo con un banco que existe desde 1884 y que ha sido un símbolo del país, más no de la decadente economía que poco a poco, aparentemente igual que el banco, va hacia manos de otros para buscar salvaguardar su continuidad y futuro.




