(28 de enero, 2015).- Alejandro del Mazo, subprocurador de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), señaló que el proyecto de Dragon Mart que se llevaría a cabo en Cancún, Quintana Roo, “ya está muerto”; sin embargo, aún pueden recurrir a instancias jurídicas.
En este sentido, enfatizó que la clausura de la construcción está fundamentada, por lo que “tienen todas las de perder”. Esto, debido a que los predios se encuentran en terrenos forestales dentro de un ecosistema costero; es decir, se ubica en un área natural protegida con presencia de vegetación de manglar, la cual se usa para la protección de aves.
“Iniciaron mal desde el principio porque no consultaron de manera primordial a la autoridad federal, no se acercaron con la autoridad competente que es la Profepa”, pues el error de la empresa fue haber querido avanzar la construcción sólo con permisos estatales y municipales.
En tanto, el funcionario indicó que la clausura está basada en motivos netamente ambientales; por lo cual, no se actuó para proteger al empresariado nacional, como se presume. Se violentaron leyes ambientales porque se afectaron cerca de 203 hectáreas, agregó.



