(04 de febrero, 2015).- 124 mil millones de pesos será el monto del recorte que se hará en el país, anunció el titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), Luis Videgaray. La medida decidida por la administración de Enrique Peña Nieto significará, entre otras, la reducción de 62 mil millones de pesos en el presupuesto de Petróleos Mexicanos (Pemex).
Sobre el hecho, la senadora Dolores Padierna Luna declara: “como ya está siendo costumbre de la actual administración, casi todos los días nos dan malas noticias y existen contradicciones entre lo que se dice en un momento dado y lo que se dice pocos días después; como ejemplo, la constante revisión a la baja de la estimación del crecimiento económico. Para 2013 se estimó originalmente que sería de 3.5% y terminó en sólo 1.4%. Cada trimestre la SHCP la fue revisando a la baja y finalmente lo que es más probable es que quede en sólo 2.0%. El 15 de enero, los subsecretarios de Hacienda Messmacher y Aportela de manera reiterada dijeron que los ingresos estimados para 2015 estaban ‘blindados’ ante disminuciones del precio del petróleo, ya que se contaba con ‘coberturas’ que aseguraban al 100% el precio de 79 dólares, utilizado para la estimación de los ingresos petroleros y que por ello no habría necesidad de reducir el gasto, días después Videgaray informó una reducción de $124 mil millones de pesos al gasto público de 2015”.
Padierna Luna comenta “pero eso sí, sigue esperanzado en que mejoren las condiciones externas, para ver si algo nos toca y que las ‘reformas estructurales’ funcionen, a pesar de que es un hecho que hasta la fecha no han funcionado. La enorme propaganda desplegada por Peña Nieto y el gasto asociado a ella, para tratar de vender sus reformas, sólo endeudó más al país”.
Además explica que “si se tratara de beneficiar a la población, se debería aplicar una política de precios de los combustibles más racional y no utilizarla para financiar el gasto público. Sin embargo, las deficiencias estructurales de las finanzas públicas las hacen depender en una medida importante de los recursos petroleros y de sus productos derivados y es por ello que, aunque la SHCP se haya resistido a aceptar que sí habrá un impacto negativo en los ingresos públicos, derivado de la caída de los precios del petróleo, ahora anuncie recortes al gasto”.
Argumenta que, la SHCP no ha explicitado cómo funcionarán las coberturas petroleras ni si son suficientes para soportar una caída prolongada del precio del petróleo. Lo que ha trascendido es que se ejercerán hasta finales del año y por lo tanto, se tendrá un déficit mayor a lo previsto durante los primeros meses que se financiarán con deuda, lo que Videgaray descarta por la reducción anunciada del gasto. Puntualizando que, el Ejecutivo Federal, en voz de su Secretario de Hacienda, evitó especificar cuál será el impacto de la reducción en la economía.
Sentenciando que “parece ser que el secretario está conforme con el sistema fiscal ya que no abordó ninguno de los problemas estructurales de los ingresos. Está muy contento con la llamada ‘reforma hacendaria’, sin que a la fecha haya sido evaluada y que continúe la dependencia de los recursos petroleros, que una vez más se ha demostrado que son un riesgo importante para las finanzas públicas”.
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El investigador Fabio Barbosa Cano, especialista en industria energética, apunta “la decisión del recorte es grave, porque en una situación como la que estamos viviendo lo que se debe de privilegiar es la inversión productiva, sin embargo, se está sacrificando a la industria, aun cuando ya está sufriendo el castigo fiscal y el despojo de sus recursos, si se debilita aún más, pondrán en riesgo las posibilidades de sostener su labor de mantenimiento, que es indispensable para el buen funcionamiento en sus niveles de producción”.
El maestro Barbosa Cano propone “eliminar en primer lugar el gasto innecesario e inútil de las campañas políticas, se debe retomar el modelo de campaña política de Estados Unidos, evitando el despliegue de propaganda en televisión, radio, prensa y calles, se necesita practicar la austeridad en ese rubro”.
Argumentado que “Pemex vive una situación delicada, como ejemplo, produce aceites ligeros (fáciles de procesar, crudos dulces sin azufre), esta producción ha caído a gran velocidad, acelerándose en el último año en campos como May, en el suroeste del país; ubicado en delta del Grijalva y en el campo Pijije, al sur de Tabasco”.
Además de estos puntos, en Cantarrel la producción se ha desplomado en 40% de un año a otro, la consecuencia es que está en riesgo la producción de dichas refinerías, debido a su descuido, aunado a que no se ha construido una más desde López Portillo.
Explica que “aun cayéndose la producción, el gobierno sigue sacrificando el aparato de refinación mexicano, condenando a México a seguir importando, ese es el drama que vive nuestro país. En Estados Unidos existe una refinería pequeñísima, ubicada entre la autopista de Corpus Cristi y la capital texana, Austin, la cual procesa 35 mil barriles diarios, otra más produce 20 mil barriles de petróleo diarios; pero aquí el gobierno acaba de cancelar la refinería de Tula, con las inversiones que ya hizo, podría al menos construir una similar a las de los norteamericanos, que es el tipo de inversiones que el país exige y requiere”.
Puntualiza que una planta pequeña recuperaría la inversión y podría permitir, sino la separación absoluta, sí romper una parte de la dependencia creciente que México mantiene respecto a la política norteamericana y que “se acentúa con estas políticas erróneas del grupo en el poder, que actúan en función de los intereses estadounidenses y no de los nacionales”, comenta Barbosa Cano.
Al mismo tiempo asegura que “se necesita crear empleos, utilizar insumos nacionales, sin embargo, el país se va a pique, así como el estado de Hidalgo, el cual quedó en bancarrota porque siendo gobernador Osorio Chong, no actuó conforme a los intereses del país, sino pareciera que lo hizo como un extranjero, que triplicó la deuda del Estado, con motivo de la compra de terrenos para la refinería, que fue cancelada”.
Asegurando que dichas acciones, tanto la reforma energética, como el recorte a Pemex, son parte de un proceso de integración a un nuevo bloque energético, el de América del Norte, donde México y Canadá son subordinados en un proyecto de hegemonía internacional.
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El ingeniero Alfonso Loarca, especialista en petroquímica, puntualiza: “es acertado comparar la reforma agraria de Salinas de Gortari, con la que hoy Peña Nieto hace en el tema energético, principalmente porque el recorte a Pemex es un claro indicio de que se está instando a que vaya a la quiebra absoluta, que Estados Unidos tome el control total de la explotación y las riquezas mexicanas. Tal y como ha pasado con otros rubros, como aquellas plantaciones tan prolíficas a las que se les inventó plagas para recortar la inversión al campo e imponer que era mejor la importación, ahí tenemos al campo mexicano muerto”.
Agrega que “los productos transgénicos eliminaron los cultivos locales, entre ellos, al maíz, lo que provocó que las empresas transnacionales acapararan las cosechas, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) nuevamente actúo de forma similar para que las transnacionales acaparen o en su caso Estados Unidos monopolice los petróleos de México”.
El presupuesto da amplio margen para hacer recortes, incluyendo los gastos del presidente y su gabinete, Videgaray debería estar 24 horas pensando cómo evitar el recorte a Pemex. Si realmente no quisieran vender cuanto queda de Pemex, sin embargo, tanto Peña Nieto como Videgaray pasarán a la historia por lograr lo que Salinas no pudo desaparecer Pemex.


