(05 de febrero, 2015).- La revista The Economist indicó que para que Enrique Peña Nieto tenga éxito con las medidas anticorrupción que lanzó, “debe estar libre de culpa” sobre todo con las recientes revelaciones sobre posibles conflictos de interés en las que él, su esposa y el Secretario de Hacienda, Luis Videgaray, están involucrados.
“No todos los días un presidente lanza una investigación sobre sus propios asuntos, pero eso es lo que el día de México, Enrique Peña Nieto, acaba de hacer”. Esto, después de que el 3 de febrero anunciara una investigación para quienes han estado implicados en compras “sospechosas de casas”. Con ello, “Peña espera restablecer su credibilidad y popularidad, que ha sido maltratadas por el escándalo y la indignación pública por la delincuencia”, señaló The Economist.
(Click en la imagen para ver nota)
…
Por otro lado, la revista también señala que la investigación respecto de los casos: Peña Nieto, Angélica Rivera y Luis Videgaray, estará a cargo de Virgilio Andrade Martínez, quien fue nombrado Secretario de la Función Pública. Andrade se encargará de monitorear que los funcionarios estén cumpliendo con la ley, añade.
De acuerdo a activistas contra la corrupción, consultados por la revista británica, consideran que el trabajo de Andrade no puede ser imparcial, pues éste debe su trabajo al mismo Peña. “En la mayoría de los países, sin embargo, una comisión independiente estaría haciendo la instrucción, dice Eduardo Bohórquez, director general de Transparencia Mexicana”, agrega.
“Muchos tienen esqueletos en sus armarios”
Adicionalmente, indica que el marco jurídico no está bien definido, lo cual es una situación turbia; no obstante, las demás bancadas han estado muy tranquilas respecto de esto, pues según expertos consultados por el medio británico: “muchos tienen esqueletos en sus armarios”.
Finalmente, The Economist indicó que se deben hacer grandes esfuerzos para “curar” la corrupción en México, que afecta desde los más altos niveles hasta los más bajos. Sin embargo, la reforma anticorrupción tiene una buena oportunidad para aprobarse, pues cuenta con el respaldo de distintos partidos políticos y diversas organizaciones sociales.


