(10 de febrero, 2015).- La pesadilla, producto de la corrupción, no parará próximamente para el banco HSBC.
Hervé Falciani, empleado que se encargó de sustraer la información relacionada con evasión fiscal, afirmó que “sólo es la punta del iceberg”, que hay más que nombres en los ficheros sustraídos.
Declaró que los periodistas sólo han tenido acceso a “una parte” de los ficheros que filtró. Agregó que las cantidades millonarias, que se ven en las transacciones, “pueden dar una idea de lo que puede haber debajo del iceberg”.
Indicó que las entidades financieras francesas también están involucradas puesto que están bien posicionadas en ese negocio: “Es imposible que los grandes bancos franceses no lo estuvieran”.
Señaló que: “La reglamentación va a centrarse sobre todo en los clientes particulares que declaran una cuenta en su nombre propio, pero esos son los “pequeños” defraudadores, mientras que los de alto nivel recurren a sociedades pantalla, a veces creadas de forma fraudulenta”.
Agregó que se debe proteger a las personas que son encargadas de dar este tipo de alertas, él se encuentra amenazado por una orden de arresto internacional emitida por Suiza. “Tienen que poder subsistir, y sus familias también. Es de sentido común”, argumentó respecto a su caso y los demás que, como él, brindan ese tipo de información.
Consideró que los temas de evasión financiera no acaparan la atención que merecen y que no se les da tampoco la importancia adecuada.
Esta semana será de revelaciones importantes por parte de instancias internacionales que deberían modificar el panorama tanto económico como político mundial. Por un lado estará el artículo que dará a conocer el día de mañana The New York Times, donde desenmascarará a diversas figuras de la política en México que han adquirido propiedades millonarias de manera ilícita, además de lo que ya se inició por develar los tratos ilícitos de HSBC que podrían costarle, no sólo su reputación, sino un mal muchísimo mayor.



