(17 de febrero, 2015. Revolución TRESPUNTOCERO).- Ante las declaraciones del presidente de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco Servytur), Enrique Solana Sentíes, señala: “no aceptamos que se abran los cuarteles a nadie que no sea el Ejército −en referencia a le exigencia para buscar en los cuarteles a los jóvenes normalistas desaparecidos− algunos académicos han fijado postura y criticado estos dichos.
En este sentido, René Ornelas, doctor en Sociología e investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), dijo que ante esta actitud tomada por el sector empresarial, se vislumbra una línea en donde los privados observan al Ejército como un protector de sus intereses, además de hacer sentir que las fuerzas castrenses están a su servicio. Manifestó que esta posición se asemeja a lo vivido en otras partes del mundo, en donde el sector empresarial apoya a los regímenes.
Agregó que esto hace pensar “que realmente los empresarios saben algo sobre los hechos de Iguala o están dentro de un esquema muy reaccionario, tratando de cubrir una de las instituciones que todavía, a pesar de los hechos, tiene prestigio: el Ejército”.
Jiménez Ornelas expresó su preocupación ante lo dicho por el representante empresarial así como la actitud de cerrazón mostrada, pues consideró, que las instalaciones castrenses es algo que debería ser parte de la transparencia. “Los cuarteles deberían ser parte transparente si es que no hay nada que temer a la visita de alguien que es víctima; esto realmente me pone a reflexionar cuál es el mensaje que nos quieren dar, en el sentido que están proponiendo una cerrazón cuando todas las instituciones deben de dar, no sólo informes sino transparencia de las actividades que hacen porque hablamos que todas las instancias policíacas o militares deben respetar los Derechos Humanos de la población”, manifestó.
Reiteró lo dicho por otros académicos que califican la posición de los empresarios como una medida desesperada para sostener al gobierno de Peña Nieto. Además enfatizó que el descrédito de la administración federal ha alcanzado niveles considerables, llegando a horizontes internacionales.
El investigador, comentó que la actitud tomada por el sector empresarial para defender al gobierno es una acción que implica defenderse a ellos mismos y sus intereses, además que estas declaraciones emiten un mensaje en donde se deja claro que los errores cometidos en la investigación sobre la desaparición de los normalistas no son de cuidado.
“No acuso al Ejército de que hayan participado, pero se tiene que investigar y principalmente los que están pidiendo la investigación son los que han sido víctimas, que son los padres de familia”, expuso.
Añadió que si el intento de los empresarios fue contribuir para dar carpetazo al tema, no fue efectiva la estrategia, pues lejos de ayudar a diluir el tema, lo revivieron con sus declaraciones. “Si los empresarios quisieron apoyar al carpetazo y al ejército, no les salió, al contrario, los están desacreditando aún más”, comentó.
De igual forma, dijo que con las respuestas y los comentarios de la procuraduría con respecto a lo dicho por el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) queda evidenciado el nivel de desesperación de las autoridades; actualmente, indicó, distintos sectores de la sociedad exigen una investigación contundente y respuestas claras a los hechos.
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