(19 de febrero, 2015).- En el epicentro del conflicto, se genera otro. A cinco meses de la desaparición forzada de 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, las autoridades educativas insisten en no perder el ciclo escolar pese a que normalistas, padres de los desaparecidos y organizaciones sociales, han transformado la Normal Rural, en centro de discusiones, análisis y también, sede de la solidaridad nacional e internacional.
En las aulas de la Escuela Normal Rural los padres de familia esperan a sus hijos cuando no salen a buscarlos entre las montañas y fosas guerrerenses. Sin embargo, la prioridad de las autoridades lo son ahora las clases para los estudiantes normalistas.
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“Se va a trabajar con base en las condiciones de la escuela, a fin de que los estudiantes que luchan por la presentación de los 43 alumnos desaparecidos desde el pasado 26 de septiembre no pierdan el año escolar”, informó este miércoles José Luis Hernández Rivera, director de la Normal de Ayotzinapa a las afueras de la institución educativa.
Con clases por internet -en una zona caracterizada por el olvido gubernamental y su consecuente pobreza-, se planeó el retorno de los estudiantes a las aulas, sin embargo éstos dicen, no haber sido notificados.
“El director dijo que ibamos a entrara clases, que por vía internet se harían las clases o incluso con la presencia de nosotros, pero da la casualidad que a nosotros no se nos ha informado, no sabemos si vamos a regresar a clases o no, no nos garantizan si nos van a respetar el semestre, si lo vamos a recuperar, nada”, aseguró José Solano, estudiante normalista.
Y es que el director de la institución educativa aseguró que existe un método acordado con alumnos, padres de familia y los directivos educativos, “un modelo que permite que los estudiantes no se desliguen del movimiento. Se va a tratar de salvar el año escolar y se está diseñando cómo deben realizarse las actividades académicas para no perderlo; trabajamos a partir de las propuestas que se han hecho, primero vía internet y, si es necesario, con la presencia de los estudiantes”.
Ante estas declaraciones, el joven estudiante, que cursaba el cuarto semestre antes de los acontecimientos del 26 de septiembre del 2014, señaló en entrevista con REVOLUCION TRESPUNTOCERO que “lo que han estado haciendo las autoridades educativas es amenazar con que se va a culminar el semestre pase lo que pase. No nos espantamos, en 2011 ya lo hicieron con nosotros, pero a nosotros no se nos ha informado cómo se va a recuperar, cómo va a ser, porque nosotros seguimos en la exigencia de la presentación con vida de nuestros compañeros, no estamos pidiendo clases”.
“No hemos dicho que regresamos a clases, porque nuestra prioridad es encontrar vivos a nuestros compañeros”, insistió Solano luego de precisar que siguen existiendo omisiones en la investigación presentada por la Procuraduría General de la República, con especial énfasis en el caso de ejecuciones extrajudiciales de los normalistas que perecieron durante la noche y madrugada del 26 y 27 de septiembre pasados.
Solano insistió en la ausencia de investigación y el nulo esclarecimiento del caso de Julio César Mondragón, joven normalista quien fuera desollado en las inmediaciones de los altercados y cuya muerte ha quedado en la impunidad.
“La SEP ha estado diciendo que si no entramos a clases vamos a perder el ciclo escolar e insiste en que debemos regresar a las aulas, cosa que nosotros no permitimos porque no hay una investigación final de la PGR ni de las instituciones de gobierno que actualmente no pueden cerrar el caso y ya”, agregó José Solano.
Hasta el momento no se sabe sobre la situación de nuevo ingreso a la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos, sin emabargo cabe recordar que tras los hechos del 26 de septiembre en el municipio de Iguala, Guerrero, la Cámara de Diputados reaccionó aprobando un presupuesto de 400 millones de pesos para las Normales rurales del país, de los cuales se preveé que al menos 50 millones, fueran destinados para Ayotzinapa.



