EdoMex 3.0
(21 de febrero, 2015).- Es año electoral y algunos partidos han comenzado a operar con sectores de la votación para captar su voto, en el Estado de México la práctica de la compra y la coerción del voto es una práctica que los principales partidos políticos utilizan, principalmente el partido gobernante de la entidad: el Partido Revolucionario Institucional.
No es el programa político del partido el que se promueve, ni las propuestas en el terreno económico y político para que la población pueda elegir votar entre un partido u otro, es el uso de programas sociales, “favores recibidos” por operadores de los partidos en las colonias populares, gestiones ante el municipio son el pretexto ideal para que inducir el voto hacia algún partido.
El PRI lleva más de siete décadas gobernando la entidad, gobierna la mayor parte de los municipios y obtiene en ocasiones la mayoría en los distritos electorales. La mayor parte de los candidatos de sus filas para este año electoral son ex presidentes municipales, ex diputados y algunos de sus hijos, que contenderán para ser diputados federales.
(click en la imagen para ir a la nota)
El poder político lo ha mantenido con base en la coerción del voto, utilizando recursos de programas sociales para condicionar a la población su apoyo al PRI, lucrando prácticamente con la pobreza y la necesidad de los pobladores de resolver alguna problemática frente al municipio, o por la necesidad de obtener un apoyo extra para completar el gasto familiar.
Habitantes de diversos municipios han denunciado que en algunas escuelas han comenzado a realizarse actividades para favorecer el voto hacia el PRI, utilizando los programas sociales del gobierno estatal. Utilizando la tarjeta llamada efectiva y los vales de supuesto apoyo para útiles escolares, son repartidos entre las personas que asisten a las escuelas por sus hijos, pero a cambio se les pide una copia de la credencial de elector y posteriormente se les anota en una “lista especial”.
La operación es conocida por la mayoría de los habitantes de la entidad, se vierten recursos utilizando los programas sociales, se les otorga a un sector de la población, se pide la copia de la credencial de elector, se hace una relación por sección o distrito electoral y cuando se acerca el día de la elección los “operadores” acuden con cada una de las personas anotadas en la lista para pedir el voto “por el apoyo que recibido del gobernador, el presidente municipal, el diputado o el regidor” de filiación priista.
Y así, en la época electoral, los programas sociales se convierten en un favor que realiza el funcionario público y con esa forma política de operar se trata de ocultar que los recursos para esos mismos programas sociales salen de los bolsillos de los contribuyentes y no de los funcionarios, ni gobernantes.





