Emilio Zapa
(2 de marzo, 2015).- El 26 de febrero de 2015, en el marco de la novena jornada por Ayotzinapa y a cinco meses de la desaparición forzada de los 43 normalistas a manos del narco-estado mexicano, la histórica Casa Hispánica de la Universidad de Columbia fue sede de una recepción y charla informal con la cónsul general de México en Nueva York, Sandra Fuentes-Berain, quien fue invitada a “celebrar la comunidad mexicana de la Universidad de Columbia” por parte del Centro de Estudios Mexicanos y la Sociedad de Alumnos Mexicanos(MexCU, de acuerdo a sus siglas en inglés)de dicha institución.
Un grupo de estudiantes de licenciatura y de la Facultad de Educación de posgrado, inmigrantes mexicanos y chicanos, interrumpieron el evento y protestaron frente a la Casa Hispánica para denunciar a Fuentes-Berain por su papel en reprimir a los estudiantes mexicanos en Nueva York que se han manifestado en contra del terror del estado mexicano. Los manifestantes además dieron a conocer cifras alarmantes sobre la violencia que envuelve a México y que a través de la llamada “guerra contra las drogas”, financiada por Estados Unidos, ha causado la muerte de más de 120, 000 mujeres, hombres y niños y la desaparición forzada de 27, 000 personas, además de cientos de miles de personas que han sido desplazadas de sus comunidades, muchas de las cuales se ven obligadas a emigrar a los EE.UU. como refugiados económicos y de guerra.
Miembros del Frente Estudiantil Ayotzinapa también anunciaron una moratoria en toda la ciudad de Nueva York a toda actividad política y cultural por parte del gobierno mexicano y de la élite política y económica mexicana hasta que los 43 normalistas de Ayotzinapa sean devueltos con vida a sus familiares y el gobierno de Estados Unidos frene la financiación del Plan Mérida/México que ha provocado gran parte de la reciente violencia en México.

