(21 de marzo, 2015. Revolución TRESPUNTOCERO).- En medio de la crisis más grande de Derechos Humanos que México ha vivido, aún mayor que la pasada en el sexenio de Felipe Calderón, cuando se requiere que los tres poderes garanticen la seguridad y equilibrio de un Estado democrático, ante una desbandada de violencia, en la que también ha estado involucrado el gobierno, Peña Nieto, como principal detractor de la democracia y la soberanía nacional, envía a la Suprema Corte de Justicia a uno de los personajes más representativos de las violaciones a los derechos humanitarios, Eduardo Medina Mora, sentencia el activista José González de León.
Y agrega “en el país existen miles de profesionales con mayor capacidad, integridad y honestidad, que podrían darle justicia real al país, garantizando ser un verdadero contrapeso y no una agencia de soluciones judiciales para Peña Nieto, como ya lo es el congreso, en donde la mayoría de los legisladores padecen un servilismo hacia el dinero, Peña Nieto y su gabinete”.
De León explica “Medina Mora mantuvo sin justificación lógica alguna, de manera ilegal, en prisión a indígenas otomíes, en su cargo como Procurador General de la República; ocupando el puesto de Director del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN), se dedicó a la incansable tarea de investigar a cientos, sino es que miles de activistas y luchadores sociales, defensores de derechos humanos y todo aquel que pudiera afectar los intereses o la tranquilidad del gobierno, llevándolos o a prisión o atacándolos por delitos infundados, ese es el hombre que está a la cabeza de una Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) decadente”.
El sociólogo Hugo Peña comenta “Medina Mora fue quien encabezó (creo y dirigió) una de las mayores masacres del país, en donde la represión fue la orden directa. En 2006 San Salvador Atenco fue víctima de asesinatos, encarcelamiento y decenas de heridos, sin contar las múltiples violaciones y tortura sexual a mujeres por parte de policías, que tuvieron la orden de Medina Mora ‘de hacer lo que quisieran, con quién quisieran’; paradójicamente se ha ganado el cargo de la generación y solución jurídica, en donde las violaciones a derechos humanos estarán a diario en sus manos, manteniendo con seguridad un deplorable desempeño como anteriormente lo de demostró, por entre otras cosas, un abogado mediocre, y claro un alfil más tanto de Peña Nieto, como de empresarios y gobierno estadounidense”.
“Lo que hace unos días votaron y aceptaron los legisladores fue una próxima tragedia, para el ya tan desesperanzador panorama mexicano. Que incluye no sólo la desatención a la justicia para grupos vulnerables, sino también el cierre del próximo fraude electoral”, sentencia el sociólogo.
La diputada Loretta Ortiz Ahlf declara “vivimos en un autoritarismo, el cual ha encumbrado la gente que sigue votando por el mismo opresor, sin contar el papel de la oposición, que mantiene una nula responsabilidad tanto del pan como el PRD. Se hubiera logrado evitar el nombramiento de Medina Mora si hubieran estado dos terceras parte de la izquierda, pero el PRD acordó, porque están comprados. La consecuencia de que este hombre llegue al poder asegurar que si antes no tenías democracia, hoy lo aseguras”.
Además explica que “el nombramiento de Medina Mora fue el pago de un adeudo, teniendo en cuenta sus vínculos con Peña Nieto, con Carlos Salinas de Gortari y Estados Unidos, a México ya no le queda soberanía. Lo vimos cuando permitió la estrategia americana de Rápido y furioso en nuestro país, sin recibir después sanción alguna. Es un pésimo abogado, pero lo tenemos como Ministro de la SCJN”.
Peña agrega “un hombre que como funcionario tiene en su haber, no felicitaciones o reconocimiento por su trabajo, a lo largo de su carrera como político y servidor público, sino recomendaciones de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), sin contar la afirmación por parte de organizaciones de Estados Unidos, que ratificaron que Medina Mora participó en la violación de las leyes mexicanas, en varias ocasiones”.
Según Organizaciones No Gubernamentales (ONG’s) mexicanas, que han recibido el apoyo de órganos norteamericanos, a Medina Mora “lo representan” la represión “brutal” en San Salvador Atenco, con la irrupción de la Policía Federal contra la huelga de trabajadores mineros de la Siderúrgica Lázaro Cárdenas-Las Truchas (Sicartsa), la violación a derechos humanos y múltiples ultrajes en el conflicto de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), en el encarcelamiento injustificado de indígenas, además de la calificada “persecución” contra el sacerdote Alejandro Solalinde”.
Por su parte la senadora Dolores Padierna externa “el voto de muchos legisladores premió la impunidad a la reiterada violación de los derechos humanos, la tortura, los abusos de autoridad y la ineficacia en el ejercicio de la procuración de la justicia, por parte de uno de los inventores de la guerra contra el narcotráfico que la propia actual administración ha calificado como estrategia fallida”.
La diputada enfatiza “todas las instituciones están podridas, en México se hace lo que dice el ejecutivo, porque es un sólo poder y contra este no se puede hacer nada. La única salida para intentar obtener justicia es por medio de organismos internacionales, porque en este país los poderes están comprados y corrompidos, con una izquierda vendida y una unión de derechas (PRIAN), una muestra más es el nombramiento de Medina Mora, eso afirma que no es verdad que exista un gobierno democrático”.


