(27 de marzo, 2015. Revolución TRESPUNTOCERO).- La exigencia de justicia se hizo presente una vez más en las calles del Distrito Federal. A 6 meses de aquella noche en Iguala, la ciudadanía no olvida que faltan 43 y que a medio año del ataque a los estudiantes, no hay respuestas claras.
En estos 6 meses la sociedad ha emprendido una lucha intensa contra un sistema que ha tratado, por todos los medios, cerrar un caso que le ha provocado malestar por reflejar la crisis de un gobierno, al cual le es más fácil desaparecer que atender.
Esta tarde del 26 de marzo, Paseo de la Reforma fue invadido por miles de personas que se dieron cita en el Ángel de la Independencia para de ahí partir al monumento a la Revolución donde mostraron su hartazgo provocado por un gobierno que ha dado la espalda a sus ciudadanos.
El clamor popular de los manifestantes denunciaba que “vivos se los llevaron y vivos los queremos”, además de insistir que “Peña y sus cómplices no callaran la voz de dolor de Ayotzinapa, Tlatlaya o Atenco”.
“6 meses de sufrimiento de los padres, un gobierno omiso, investigadores que no investigan, que se burlan de los padres, que les dicen que en un basurero están los restos de sus hijos, cuando ya se comprobó que no hubo incendio. Puras mentiras para los padres y el dolor de los padres es el dolor de los mexicanos”, así lo expresa uno de los manifestantes, que se sumó a la marcha mostrando una pancarta con la consigna: “Para acabar con delincuentes, primero debemos sacarlos del gobierno”.
Este ciudadano además afirma: “El gobierno dice que los peritos argentinos no tienen la validez para hacer estudios, no le hacen caso a los expertos de la UNAM. Es un gobierno que ha caído en la ilegitimidad y el descrédito desde el primer día (…) Peña Nieto: pobre títere, venderse por dinero es una miseria”.
Los que marchaban mantenían la idea de que la organización popular y la unidad juegan un papel importante en estos momentos, por lo cual “que sea uno nuestro dolor y que el grito de justicia haga ecos en todos los rincones”.
A medio año de la tragedia, la sociedad no quita el dedo del renglón y afirma que lo sucedió en Ayotzinapa fue un crimen de Estado. Además sostiene que “hoy, más que ayer, Ayotzi vive y la lucha sigue”.
Al respecto, un ciudadano que portaba un cartel con las fotos de los 43 y la leyenda “Vivos se los llevaron, vivos los queremos” dijo: “Las instituciones están secuestradas por la mafia. No nos quitamos de la mente que el gobierno es corrupto”. Asimismo apuntó que la lucha sigue y que “ como ciudadano no me he cansado y ahora menos que nunca que se cumplen 6 meses. Esto no para, la lucha sigue y con ellos va vinculado Carmen Aristegui que es nuestra voz”.
Entre las pancartas los manifestantes pedían al pueblo salir de la apatía, pues argumentaban “la indiferencia es cómplice del gobierno corrupto”. En la marcha se hacía notar el descontento del pueblo con Peña Nieto y exigían su salida. ¡Peña, tú no eres mi presidente!, decían.
La ciudadanía recordaba la versión de la PGR, esa que el sector académico ya ha tumbado. Expresaba que no aceptarían la impunidad en el caso, y que la “verdad”, corrompida por las autoridades, no se toleraría. “Olvidar es como desaparecer… Aún nos faltan 43 y muchos más”, subrayaban.
Como cada mes, la comunidad estudiantil se hizo presente en la manifestación, sumándose al reclamo de justicia para hacerle ver al gobierno que “no están solos”. Los jóvenes demandaban un respeto pleno, y exigían poder estudiar sin miedo a morir.
Esta manifestación contó con un elemento más: el apoyo a la periodista Carmen Aristegui. En las pancartas la sociedad dejaba claro que Aristegui es la voz del pueblo, esa que ha hecho temblar al gobierno.
Una ciudadana que hacía presencia en la movilización aseguró: “el gobierno va a seguir en su postura, tenemos que hacer algo, tenemos que llevar esto a un siguiente paso, el gobierno no va a ceder y no podemos esperar nada de ellos. Hay que seguir haciendo presión, pero a lo que le apuesto es a la reacción que sigamos provocando a nivel internacional, para que otros países hagan presión y no hagan negocios con el gobierno. No esperamos nada de Peña, su desvergüenza y cinismo rebasan cualquier grado de decencia, de principios. El mensaje para él es que se desaparezca”.
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Durante la manifestación el artista Rubén Ochoa recorrió paseo de la reforma mostrando una frase que decía #Hastalamadre. Ochoa manifestó que no queda de otra, sólo que la sociedad se una y salga para exigir justicia.
“Y más que salir, convencer a todos los que nos rodean, y decirles que este país está a punto de ser devastado y si no despertamos nos vamos a arrepentir. La primera parte que nos toca hacer como habitantes de esta región y de este tiempo, es acabar de entender y hacer entender a los demás que no queda de otra más que emprender acciones ahora, sin pretexto, y mirando hacia adelante”, dijo.
En la décima acción global por Ayotzinapa el sacerdote y activista, Alejandro Solalinde, se unió a la manifestación que culminó en la Plaza de la República. Al charlar con Revolución TRESPUNTOCERO, manifestó que este gobierno no va cambiar y no quiere escuchar a su gente.
De igual modo, añadió que la organización debe nacer en la sociedad civil y manifestó que la unión que se empieza a forjar en la base de la sociedad es una esperanza de cambio.
“La organización está en la sociedad civil, pero un eje operativo importante en este momento, es la constituyente ciudadana y popular. Es una esperanza junto con todas las demás asambleas populares. Todo esto que se está gestando abajo, es una esperanza para que se empiece una organización que poco a poco se ira fortaleciendo y será invencible. Ni el gobierno, ni nadie, la podrá tumbar”, aseguró.
El sacerdote manifestó que es preocupante que un presidente no respete la separación de los poderes, que intervenga en los diversos órdenes de gobierno y que regrese a la práctica del dedazo descarado.
“Mientras no tengamos un presidente que respete la separación de los poderes, mientras tengamos un gobierno que manipula, que interviene en los tres nieves de gobierno, no vamos a avanzar. La solución está en nosotros, es un cinismo que el presidente de unos dedazos y que imponga por 9 años a la procuradora y por otros 15 a Medina Mora en la Suprema Corte de Justicia de la Nación, esto a pesar de todos los antecedentes que tiene. Se volvió un gobierno cínico”, manifestó.
De igual manera, comentó que el gobierno de Peña ha caído en ilegitimidad desde el primer día, debido a que tuvo que comprar la voluntad de la sociedad a través de unas tarjetas.
“Peña cae en ilegitimidad desde el primer momento cuando da tarjetas Monex, cuando tiene que comprar la voluntad de la gente. El PRI sabe perfectamente que la gente es pobre, que tiene necesidades. Pero yo quiero apelar, si es que hay, a los buenos priístas. Yo sé que hay buenos priístas pero dónde están, por qué no han hecho una corriente, por qué no se han revelado, por qué han tolerado este cinismo de este mal gobierno”, sentenció.
Aunado a lo anterior manifestó que los jóvenes han sido el objetivo de ataque del gobierno de Peña Nieto. “Y les tiene odio y sed de venganza porque los jóvenes fueron los primeros que desde su campaña dudaron de él y lo rechazaron. Él está confiado en estrategias para disolver estos movimientos. EL PRI es maestro en eso, pero no podrá destruir una organización que viene de abajo, consciente, con fuerza, bien establecida”, señaló.
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A la protesta también se unió el escritor y periodistas, Carlos Fazio. El autor del libro Terrorismo mediático, habló con Revolución TRESPUNTOCERO sobre el afán del gobierno de Enrique Peña Nieto por mantener su versión oficial.
“El gobierno de Peña Nieto sigue su propia lógica. Ayer en un acto de la CNDH continúa con la comedia propagandística de platicar que es un gobierno que respeta los derechos humanos y que si bien hay insuficiencias se van a mejorar. Esto es parte de la política de engaño, de cinismo que siguió el gobierno de Calderón y que ahora continúa Peña Nieto”, señaló.
Añadió que la nueva procuradora, Arely Gómez, ya avaló la investigación realizada por Murillo Karam en torno al caso Ayotzinapa, con lo cual “el gobierno sigue en la lógica de una solución final, una solución final que lo que quiere es enterrar el caso para pasar a otra etapa en donde sigan haciendo lo mismo. Es decir, algo que viene del 68 a la fecha, donde distintos gobiernos de México en distintas circunstancias, han practicado el terrorismo de Estado y este gobierno de Peña no es la excepción”.
Manifestó que en el contexto de violaciones a los derechos humanos, no sólo es Ayotzinapa, sino Tlatlaya, en donde el ejército ejecutó de manera sumaría a más de 20 presuntos delincuentes.
“El general Cienfuegos, que ellos dicen que cumplen las normas y que siguen los protocolos de DDHH, bueno que abra los protocolos del 27 batallón como lo ordenó el IFAI, tanto a la SEDENA como a la PGR. Hasta el momento tengo entendido que no han obedecido y que hay indicios que no van a obedecer esa orden”, apuntó.
Por otro lado, dijo que el gobierno mexicano se niega a cambiar el delito que se persigue en el caso Ayotzinapa y pasar de secuestro y homicidio a la figura de desaparición forzada.
“Vienen los expertos de la CIDH y han dicho claramente que se cambie la figura de secuestro y homicidio por la de desaparición forzada, que es desde el punto de vista de la tipología del caso lo que se debe aplicar. El gobierno trata de aludir esto porque eso trata de una responsabilidad de Estado y por eso la única línea de investigación que llevó Murillo Karam es que esto se debe a un grupo criminal que penetró a la policía municipal. Es la misma fórmula que ensayó Felipe Calderón con las consecuencias de una catástrofe humanitaria para México”, señaló.









