Ilustración: Pe Aguilar
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(07 de abril, 2015).- En medio de un ambiente de desprestigio y negación, por parte del gobierno mexicano, a las recomendaciones y declaraciones de Juan Méndez, relator de la ONU para la desaparición forzada, diversas instituciones defensoras de los derechos humanos llegan a la misma conclusión que Méndez además de coincidir que la tortura es un delito que, en México, no se castiga.
El director ejecutivo del Instituto para la Seguridad y la Democracia A.C. (INSUYDE), Ernesto López Portillo, y la directora de defensa de la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos (CMDPDH), Nancy López, llegaron a conclusiones similares al indicar que el crimen de la tortura no es ni investigado y mucho menos castigado por la ley.
Agregaron además que la respuesta de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), ante el informe del relator de la ONU, fue equivocada.
“La tortura es un fenómeno regular en México. En el Insyde encontramos testimonios de víctimas y miembros de las instituciones que lo confirman. En México no hay autoridad que se dedique a sancionar, investigar y reparar la tortura”, agregó Portillo.
Añadió que, como prueba de esta falta de investigación y castigo, existen 8 mil quejas relacionadas a tortura en la Comisión Nacional de Derechos Humanos sin que exista una sola respuesta por parte de las autoridades.
Por su parte Nancy López informó, a través de una petición de información a la Procuraduría General de la República (PGR), que a pesar de que se denuncia la tortura ésta no es castigada ni demostrada.
“La PGR contesta que de 2006 a 2014 hubo 4 mil 55 denuncias por tortura, para las cuales se abrieron mil 884 averiguaciones previas y que tan solo hay 5 sentencias”, apuntó López.
A su vez Portillo aseveró que se conocen las denuncias a nivel federal pero que los estados sufren del mismo problema.
“En Nuevo León hay decenas de recomendaciones por tortura de la comisión estatal y no hay una sola averiguación previa”, indicó.
Además hizo un aporte importante al señalar que la tortura no sólo afecta a civiles ya que, dentro de las fuerzas policiacas, hay castigos internos que incluyen la tortura.
Y concluyó: “Tenemos testimonios de policías torturando a policías”.





