(09 de abril, 2015).- Han sido meses difíciles para México en temas relacionados a los derechos humanos, las fallas del Estado mexicano en este rubro han sido duramente criticadas por siete organismos y expertos internacionales en los últimos seis meses.
Las fallas incluyen a la tortura, el maltrato y las desapariciones forzadas, estos delitos han sido el centro de atención de diversos defensores de los derechos humanos.
Para muestra un botón; apenas el pasado martes Peter Maurer, presidente del Comité Internacional de la Cruz Roja, dio a conocer las preocupaciones que vivía la organización en torno a la violencia que ocurre en el país además de la carente, o nula, atención que se le da a los problemas humanitarios que se provocan, uno de ellos la desaparición de personas.
No se debe olvidar tampoco toda la polémica que se ha desatado con lo que el relator de la ONU, Juan Méndez, expresó acerca de la situación de la tortura como una práctica generalizada en México, postura que fue atacada y desmentida, sin argumentos, por el gobierno.
“La práctica de la tortura y el maltrato, usado como castigo y como medio de investigación está generalizada. Esta práctica se produce por varios factores. En la ley por una ausencia de definición de tortura. Y en la práctica por la costumbre de detener para investigar en lugar de investigar para detener”, fue lo que declaró Méndez el pasado mes de marzo.
A su vez el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad Al Hussein, indicó en su informe anual de actividades, que también fue en marzo, que el caso de los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa no es un caso aislado.
“He expresado en repetidas ocasiones mi preocupación respecto a la violencia generalizada en partes de América Central y en México, y los vínculos entre el crimen organizado, las fuerzas de seguridad y las autoridades locales y centrales. La desaparición de 43 estudiantes en Iguala está lejos de ser un caso aislado”, señaló en aquella ocasión.
También el gobierno mexicano fue cuestionado, a finales del mes pasado, por Rosa María Ortiz y Paulo Vannuchi, miembros de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, en Washington acerca de sus avances en desaparición forzada o su accionar para buscar desenmascarar, y acabar, con la corrupción que provocaron los terribles hechos contra los estudiantes normalistas.
Aunado a esto están las declaraciones de febrero, del Comité de la ONU contra la Desaparición Forzada, donde se concluyó que en gran parte del país existe un contexto de desapariciones generalizadas, y muchas categorizadas como forzadas.
A esto se le suma el informe de Amnistía Internacional, también presentado en febrero, donde hay violaciones de derechos humanos contra indígenas, mujeres y niñas, periodistas, defensores de derechos humanos, manifestantes, migrantes y refugiados.
Sin embargo si se remonta a enero Human Rights, en su informe anual, advirtió sobre los precarios avances en torno a derechos humanos, principalmente en juzgar asesinatos, desapariciones forzadas y hechos de tortura generalizados, mismos que han sido cometidos por policías y soldados presuntamente combatiendo a la delincuencia organizada.
Contradicciones…
A pesar de que el presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), Luis Raúl González, rechazó, de nueva cuenta, a las declaraciones de Juan Méndez, relator de la ONU, acerca de que la tortura es una práctica generalizada en México sí pidió que se cumplan sus recomendaciones.
Cuando se le cuestionó si la tortura era una práctica generalizada en el país, contestó:
“Desde las cifras que tiene la CNDH… yo no podría estar en esa concordancia”.
“Por eso mi insistencia de que, con independencia de la incidencia, atiendan recomendaciones de organismos internacionales”.






