Ilustración: Pe Aguilar / @elesepe1
(12 de mayo, 2015).- La situación de seguridad en el país presenta falla tras falla y el Comando Norte de Estados Unidos (NORTHCOM) aumentó esos huecos, que aparecen en el desempeño de la labor de las autoridades, al indicar que existen “interrogantes alarmantes’’ acerca del ‘‘nivel de complicidad gubernamental”, lo anterior en relación a las múltiples fosas comunes que se han encontrado en Guerrero, mismas que fueron apareciendo mientras se investigaba la desaparición de los 43 normalistas, el pasado mes de septiembre en Iguala.
Documentos oficiales del centro de investigaciones independiente National Security Archive confirman que, el Departamento de Estado, suspendió definitivamente la asistencia al Batallón 102 del Ejército, lo anterior tras haberse descubierto los macabros sucesos acaecidos en Tlatlaya en junio pasado.
Al respecto de los 28 cuerpos, encontrados en la fosa común mientras se investigaba la desaparición de los normalistas, tildó de provocadores de “interrogantes alarmantes sobre el carácter amplio de la violencia de cárteles en la región y el nivel de la complicidad gubernamental”.
A su vez se informa que los militares estadounidenses estaban preocupados por la desaparición de los normalistas y por el muy probable involucramiento de autoridades policiacas. Además en el documento, fechado hasta mediados de octubre del año pasado, se resume el curso de las investigaciones en México hasta mediados de octubre, reportando que el paradero de los 43 estudiantes normalistas aún no se sabía, pero que se habían encontrado nueve fosas comunes más.
Sin embargo no fue el único tema que abordó el grupo de trabajo del Comando Norte; también abordó la matanza de 22 personas en la comunidad mexiquense de Tlatlaya, en junio del año pasado, por integrantes del Batallón 102 del Ejército.
Posterior al arresto de siete soldados, y un oficial, el Comando señaló que existía “mayor aceptación de que los militares estaban involucrados”. Y tras eso aumentó también la preocupación de que, debido a esos hechos, ya no hubiera asistencia militar. “Si (el comandante de la zona militar) es implicado en una grave violación de derechos humanos, la zona militar entera y 10 mil integrantes serán inelegibles para la asistencia de cooperación en seguridad estadunidense”, se advirtió.
Aparece también otro documento, con fecha del 14 de enero de 2015, donde se indica que el Batallón 102 “ahora es inelegible para recibir asistencia de Estados Unidos”.
Por su parte el National Security Archive agrega que el nivel sin precedente de cooperación e involucramiento, de Estados Unidos con las fuerzas militares mexicanas, en años recientes se ha hecho más profundo y que ha sido directamente proporcional con el aumento con los abusos hacia los derechos humanos.
“No hay respuestas fáciles a las interrogantes alarmantes provocadas por el número espantoso de fosas comunes que ahora se están descubriendo en México”.
‘‘Lo que parece claro es que una estrategia estadounidense que ha invertido miles de millones de dólares en la guerra contra las drogas en ese país en la última década… ha logrado poco en limitar los niveles epidémicos de violencia o la capacidad de los grupos criminales de comprometer funcionarios gubernamentales en todos los niveles”, concluye.




