(14 de mayo, 2015).- El embajador estadounidense en México, Anthony Wayne, aprovechó la reunión del Día Mundial de la Libertad de Prensa, del pasado 3 de mayo, para instar a la atención a lo que él llamó “los alarmantes niveles de impunidad”, en los crímenes contra periodistas en México donde: “Todavía tenemos que ver una condena exitosa a nivel federal que esté al nivel de los crímenes contra periodistas”.
Por su parte Artículo 19, un organismo de control la libertad de prensa internacional con sede en Reino Unido, informó de un aumento del 80 por ciento en los actos de agresión (ataques, amenazas, palizas, secuestros, asesinatos, etc.) contra la prensa mexicana en los dos años de la administración de Enrique Peña Nieto. El grupo registró 656 casos de agresión, entre ellos seis periodistas asesinados. La mayoría de estos crímenes quedaron impunes.
Wayne dijo que los responsables de los ataques, y actos de intimidación, deben ser llevados ante la justicia, porque “la impunidad es un incentivo para nuevos ataques además de que también conduce a actos de autocensura. Y la autocensura es tan eficaz a silenciar una sociedad como los actos de violencia”.
Sin libertad, en particular la libertad de expresión, “la democracia es una quimera”, el principal diplomático de Washington en México advirtió parafraseando al poeta mexicano Octavio Paz.
Wayne, quien es ex periodista, dijo que desde que llegó a México, en 2011, “decenas de periodistas han sido asesinados”.
A pesar de las llamadas continuas, por parte del gobierno de Estados Unidos, las Naciones Unidas, la Organización de Estados Americanos y prominentes organizaciones no gubernamentales internacionales para frenar la violencia contra los periodistas, México sigue siendo uno de los lugares más peligrosos del mundo para los periodistas.
Carlos Lauría, coordinador “Senior” del continente americano con el Comité de Protección de Periodistas (CPJ), define la situación de México como una “ola de violencia sin precedentes” producto de una”grave crisis de libertad de expresión.”
“Los periodistas son asesinados y los desaparecen con total impunidad y el sistema de justicia mexicano, tanto sobrecargado y disfuncional, no ofrece garantías de seguridad mínimas para que los periodistas hagan su trabajo sin temor a represalias”, expresó.
Para Lauría la peor consecuencia de la violencia es el clima de miedo e intimidación que impera. “Decenas de periodistas y medios de comunicación continúan con la autocensura y censura directa temiendo vulnerabilidad hacia los ataques”.
Lauría cree que la crisis ha ido mucho más allá de la prensa y que afecta a los derechos humanos fundamentales de todos los mexicanos, porque la censura es inhibir el debate sobre temas de interés público, poniendo “la estabilidad democrática en riesgo”.
El representante del CPJ pidió a la administración de Peña “mostrar la voluntad política plena para hacer frente a esta crisis, que está perjudicando claramente la salud de la democracia mexicana”.
Para Maureen Meyer, asociado “Senior” de México con la Oficina en Washington para América Latina (WOLA), el hecho de castigar los crímenes contra la prensa envía un mensaje peligroso. “Los periodistas no podrán hacer su trabajo sin temor a represalias, a menos que las autoridades mexicanas comienzan a investigar y sancionar a los responsables de las amenazas y los ataques contra ellos”, indicó.
A pesar de que el crimen y la violencia contra los periodistas, en particular a nivel estatal y local, no es algo nuevo se ha llegado a niveles alarmantes con Peña Nieto. Los reporteros, que son los más vulnerables, son los que denuncian la connivencia entre el crimen organizado y los políticos.
Las palabras de Wayne, inusualmente francas para un diplomático, añaden un sentido de urgencia a un problema que Freedom House, vigilante mundial de la libertad con sede en Washington, indicó que ha ido de mal en peor. En Libertad de Prensa 2015, su informe anual, país por país, Freedom House muestra una disminución, de manera consecutiva, de cinco años de libertad de prensa en México, que recibió el estatus de “no libres”, con una puntuación de 63, donde 0 es el mejor, y 100 peor.
Sólo otros cuatro países latinoamericanos compartieron el estado “no libres” con México: Cuba, Honduras, Venezuela y Ecuador.
“México sigue siendo uno de los lugares más peligrosos del mundo para los trabajadores de los medios en 2014, y la libertad de expresión enfrenta nuevas amenazas … múltiples ataques contra periodistas y medios de comunicación se llevaron a cabo durante el año, los periodistas enfrentan la agresión de la policía mientras cubrían las protestas, y la autocensura siguió siendo generalizada”, señaló el grupo.
Por su parte Reporteros sin Fronteras, una organización no gubernamental con sede en Francia, etiquetó a México como el “país más peligroso del hemisferio occidental para los periodistas en 2014” ahí México ocupa el sitio 148, de 180 países, en la libertad de prensa del grupo, índice 2015.
En parte, como respuesta a la creciente presión, el gobierno mexicano creó el Mecanismo Nacional para la Protección de los Defensores de Derechos Humanos y Periodistas hace dos años pero como Meyer, de WOLA, señala: “Sigue plagado de problemas, incluyendo la falta de recursos y una lenta respuesta a las solicitudes de protección que ha sido ineficaz para los periodistas que buscan protección inmediata del gobierno”.
Tanto Lauría y Meyer creen que el gobierno de Estados Unidos debe hacer más para garantizar que termine la violencia contra la prensa en México. “El presidente Barack Obama, y altos funcionarios de su administración, deben dejar en claro que los EE.UU. tiene su profunda preocupación por la violencia generalizada contra la prensa mexicana y considerar el tema como una prioridad”, espetó Lauría.
Meyer agregó que el apoyo público a la labor de los periodistas también es importante. Señaló que el llamado, del embajador Wayne por la justicia, como algo positivo. Meyer dijo que Wayne se reunió con los periodistas en riesgo en estados como Veracruz, donde Gregorio Jiménez de la Cruz, reportero del periódico local NotiSUR, fue asesinado en febrero.


