Luego de una serie de ataques y una larga ofensiva entre el pueblo palestino y el israelí, el líder de Hamas Khaled Meshaal, pactó de unidad con el gobierno de su país, con el único objetivo de consolide un estado palestino independiente.
Mahmoud Abbas, presidente de Palestina, pertenece al partido de Fatah y podría, con este convenio de unidad, convocar a elecciones en el país, mismas que no se habían llevado a cabo por el distanciamiento y roces entre el líder de Hamas y Abbas.
“Es un acuerdo potencialmente muy importante. Todo el mundo reconocía que se necesitaba este paso para abrir un espacio en el proceso de paz y para avanzar hacia reformas democráticas más profundas”, dijo Richard Youngs, director general de FRIDE, un centro de análisis europeo.
Este acuerdo pone fin a cuatro años de hostilidades y conflictos y llama a un gobierno de unidad. La reacción del otro lado de la franja de Gaza no tardó en salir a la luz: Israel reprueba la acción.
Benjamín Netanyahu, primer ministro israelí, calificó el acuerdo palestino como “una victoria para el terrorismo”, así como hizo un llamado a Abbas para que reconsiderara la acción y literalmente le dio a escoger entre el trato con Hamas y la paz con Israel.
Para Youngs el trato de paz y unidad implica un paso a la construcción de un estado palestino, aunque no es certera la respuesta israelí.
Con información de BBC


