Chilapa es un municipio de Guerrero con una población aproximada de 30 mil habitantes y el número de desaparecidos desde que inició la lucha por la plaza entre grupos criminales, hace año y medio y hasta la fecha, es de cien personas. Pero se trata de una cifra negra, ya que las autoridades federales solo tienen el registro de 16 casos, diez de ellos se ocurridos entre el 9 y el 14 de mayo pasado.
En la población de Ayahualulco, Bonifacio Vargas, comerciante de artesanías denunció que el pasado 26 de abril sus dos hijos Jairo y Hermes Vargas Bello fueron secuestrados en el mercado de artesanías de Chilapa por el grupo de narcotraficantes “Los Rojos” cuando ellos bajaron a vender su mercancía en el tianguis dominical.
“Aproximadamente a las 11 de la mañana fue cuando llegaron los hombres en el puesto donde vendemos artesanía y estando en el puesto uno de ellos salió al baño, entonces en el regreso lo persiguieron y estando en el puesto uno salió por otro lado, por un mandado hacia la carretera libre y ahí lo agarraron. ¿Para qué denunciamos? Mi esposa fue a hablar con la Gendarmería que estaba cuando agarraron a uno de ellos, no hay nadie. Al rato, cuando estaban agarrando al otro pasaron los policías y escondieron la cara nada más”, relató.
Por ello, pidió a Zenén Nava Sánchez, líder de “Los Rojos” que por favor entienda que sus hijos no son asesinos y que tampoco están en ningún grupo. “Es cobardía porque si tuvieran valor se presentarían y además los persiguen con armas”, precisó.
Lo anterior evidencia la desconfianza a las autoridades, pues prefieren ofrecer una entrevista y se dé a conocer el caso, pero no quiere recurrir a las autoridades porque tiene una sospecha fundada al declarar que uno de sus hijos fue llevado frente a la Gendarmería y no hicieron nada, mientras que al otro de sus hijos se lo llevan ante la policía estatal que no hace nada.
Dijo también que su esposa pidió el auxilio de las autoridades y la mandaron a interponer su denuncia en lugar de buscar de manera inmediata. Este caso es un ejemplo de los más de cien que conforman la cifra negra de desapariciones en Chilapa.
Otro caso es el de Gilberto Abundis Sánchez, desaparecido el 30 de marzo. Sus familiares acudieron a las mesas de atención del gobierno federal en el centro de Chilapa y en el momento en que rendían su declaración llegó a sus manos un periódico en el cual se publica la fotografía de un cuerpo que es reconocido por su hermana por un tatuaje.
Ante esto, ella reclama al presidente municipal y al gobernador de Guerrero, Rogelio Ortega, en la reunión que tuvieron el domingo pasado.
“Yo me encontraba con mi madre en casa Pilla con la Policía Federal haciendo nuestra declaración cuando a nuestras manos llega un periódico y reconocí la espalda de mi hermano porque llevaba un tatuaje. Estamos hartos y me atrevo a levantar la voz porque no es justo que a mi hermano lo hubieran matado como un perro, cuando él era un estudiante de artes visuales y sólo venía a esta ciudad a visitar a su familia. Maldita la hora en la que vino a visitarnos, jamás hubiera regresado a este pueblo”.
Y agregó que su hermano decía “en Chilapa ya no hay lugar para gente decente, aquí la única gente que tiene lugar son los delincuentes”, indicó Liset Abundis Sánchez, hermana de Gilberto reconocido el sábado pasado a través del periódico local Vértice.
Ella comparte la molestia de todos los familiares de los desaparecidos en el sentido de que no hay una actuación de la autoridad. Aunque para el caso de los desaparecidos entre el 9 y el 14 de mayo el gobernador conocía los casos, pues hubo manifestaciones durante tres días en los que se denuncia las desapariciones y los familiares ya se habían acercado a la autoridad a denunciarlos.
Incluso el gobernador negocia con el grupo de comisarios que tomaron la cabecera municipal para que dejen el municipio y se vayan. Las manifestaciones se llevaron a cabo el lunes 12, martes 12 y miércoles 13 de mayo y su demanda principal es que aparezca la gente que se llevó presuntamente el grupo de “Los Ardillos” infiltrado entre los 400 comisarios y otras personas que tomaban la cabecera municipal.
El gobernador negoció con los comisarios que se fueran, pero no negoció que entregaran a los desaparecidos y ese es el reclamo que hacen los familiares, sobre todo ante la omisión de la autoridad y que tiene que investigarse.
Ayer, los familiares de los desaparecidos en voz del profesor José Díaz Navarro hicieron llamado al secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong para que se presente en Chilapa ante la falta de respuesta de las autoridades estatales.
“Estamos pidiendo la presencia de Miguel Ángel Osorio Chong, secretario de Gobernación para que él directamente nos dé una respuesta a esta situación que estamos viviendo puesto que él ya tiene información de la Policía Federal. El presidente municipal está rebasado vemos, ante la negativa del gobernador a atendernos ahorita a las tres de la tarde porque con nadie se ha contactado, está rebasado también por eso dejamos el caso directamente a la federación”, dijo.
El domingo pasado, en Chilapa, el gobernador Rogelio Ortega dijo que ha habido malos entendidos con el presidente municipal, en medio de una situación de tensión, lo cual produce querellas, discrepancias o señalamientos. “Para que haya pleito debe haber más de uno y yo soy un hombre de paz, respeto las opiniones divergentes, no es necesario que haya unanimidad con relación a cómo interpretar un fenómeno donde debe haber unanimidad es en cómo tratarlo y aquí lo que tenemos que hacer es dejarnos de señalamientos y cuestionamientos innecesarios para trabajar juntos por la seguridad de Chilapa”. Insistió.
A pregunta expresa sobre si tiene plena confianza en el presidente municipal de Chilapa, el gobernador dijo que esa es otra cosa, “yo no lo elegí, yo al venir a gobernar Guerrero en una situación de crisis extrema por la tragedia de Iguala, me encuentro con gobiernos constituidos, yo no soy quien para juzgar al alcalde, apenas lo conozco por giras que he realizado en el municipio y que me ha acompañado”.
Cabe mencionar que de acuerdo con la Fiscalía de Guerrero se citará a declarar a 16 comisarios que incursionaron a Chilapa de los 36 que participaron en el ingreso del 9 al 14 de mayo. En tanto que las autoridades federales no tienen citatorios para posibles declaraciones.
Con información de Radio Fórmula

