(30 de mayo, 2015).- En el enfrentamiento en el Rancho El Sol, en Tanhuato, entre la Policía Federal y presuntos integrantes del grupo delictivo Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), se encontraban ex elementos militares formaban parte de este último bando, esto según un informe oficial de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA),
En aquel suceso fallecieron 42 presuntos delincuentes, de los cuales se dice, al menos tres habían formado parte del Ejército mexicano, quienes responden a los nombres de, Enrique Damián Morales Rivera, de 23 años; Mario Alberto Valencia Vázquez, de 22, y Jesús Ricardo Vélez López, de 31, dos más estuvieron en la Policía Estatal, asignados al Municipio de Ocotlán.
El informe también da cuenta, que Vélez López mantenía un distanciamiento con su familia desde hacía cinco años, lo cual fue declarado por quienes reclamaron su cuerpo en el Servicio Médico Forense en la ciudad de Morelia, según se informa fungió como militar, en Ocotlán, poco después causó baja, para incorporarse como policía y finalmente se unió al cártel jalisciense que dirige Nemesio Oseguera, alias “El Mencho”.
Por su parte Morales Rivera, fue un militar hasta 2014, asignado al Municipio de Jamay, según la versión de sus familiares, a quienes dijeron que en “la refriega en Tanhuato cayó abatido de tres disparos”; a decir de Valencia Vázquez, 2013 fue el año en que salió del Ejército, mientras se encontraba en Ocotlán. Cuatro balazos, por parte de los federales, causó su muerte.
Estas tres personas, “era personal con conocimiento en manejo de armas y posiblemente eran quienes adiestraron al resto. En el rancho había armamento de alto poder”, comentó una fuente cercana a las investigaciones.
Las autoridades acreditaron que los tres ex militares participaron en la balacera en el rancho El Sol contra elementos de la Policía Federal. Además de ello, también dieron a conocer que entre los presuntos pistoleros había también tres ex policías, Juan Carlos Omero Caudillo, Édgar Ramírez Mayoral y Jesús Antonio Cruz, de 33, 24 y 41 años, respectivamente.
Los resultados de las pruebas forenses indicaron que los dos primeros resultaron positivo en el consumo de estupefacientes, Omero Caudillo con cocaína y Ramírez Mayoral con mariguana.
Taxistas, comerciantes, choferes, cortadores en campos agrícolas, obreros y otras actividades, fueron las que habían desempeñado con anterioridad los otros presuntos sicarios, poco antes de, según autoridades, formar parte del CJNG.
A principios de mayo, el gobierno federal dio a conocer, que dio inicio a una investigación sobre la formación de células de sicarios similares a las que dieron origen a Los Zetas por parte del cártel Jalisco Nueva generación (CJNG), quienes según datos de SEDENA, entre sus filas se encuentran ex policías y ex militares capacitados en el manejo de armamento, además de que han sido beneficiarios del tráfico de armas procedente de Estados Unidos y Centroamérica.
A esto se le suma la información del Gabinete de Seguridad Nacional, la cual indica que los integrantes del CJNG, han recibido formación estratégica y paramilitar, no solamente por parte de exmilitares de México, sino también de Guatemala y Estados Unidos. Según Alejandro Solorio, Comisionado de Seguridad Pública de Jalisco, “ex miembros de los Kaibiles, un temido Ejército conformado por fuerzas especiales de Guatemala y los veteranos militares mexicanos, han dado formación estratégica y paramilitar al cártel”.
Además explicó que los miembros del cártel, que han sido capturados han confirmado que al menos un veterano de Estados Unidos, “un agresivo y muy salvaje marine de EU” también ha estado entrenando a los pistoleros del grupo.
También añadió que el CJNG proviene principalmente de los Estados Unidos y de los mercados negros de América Central. Menciona que, además, que los soldados mexicanos han incautado fábricas improvisadas en las montañas de Jalisco, donde miembros del grupo criminal ensamblan sus propios rifles de asalto.

