(10 de Junio, 2015).- Tanto los gobernadores Moreno Valle, José Calzada y Eruviel Ávila parecen haber extendido su armatoste político e intereses a estados como Nuevo León, Sonora y Querétaro.
De esa “extensión de tentáculos” escribe Raymundo Riva Palacio en su columna Estrictamente Personal y en la que expone la enredada telaraña operadores políticos que se desplegaron para ganar o restar votos más allá de los estados durante las pasadas elecciones.
Entre los más destacados apoyos está el que pudo haber brindado el gobernador poblano, Moreno Valle, está el de Jaime Rodríguez “El Bronco” quien en declaraciones pos triunfo ha insistido en que su campaña se logró únicamente con aportaciones de la ciudadanía en contraste con las grandes sumas de los partidos políticos.
Pero el periodista Raymundo Riva Palacios refiere nexos a través de apoyos políticos como el dado por el senador Javier Lozano de origen poblano y aliado de Moreno Valle. A través de éste se solicitó al contendiente en Nuevo León, Felipe de Jesús Cantú, declinar a favor de “El Bronco”. Además también se presume que hubo estímulos económicos.
Por su parte, José Calzada, gobernador de Querétaro, movilizó sus estructuras para bloquear el avance del voto en favor de el PAN en Sonora.
Un aliado de siempre (o a la inversa), Eruviel Ávila parece haber hecho lo propio en el estado para afectar el voto panista y comenzar el camino con rumbo 2018. Las presidencias municipales del Estado de México fueron golpeadas con espectaculares que evidenciaban la “doble moral” del candidato blanquiazul. Aunque no hay constancia de quien pagó los espectaculares que exhibían al candidato a la alcaldía de Ecatepec, Joel Santana, lo cierto es que el PRI conservó el territorio.
Del mismo modo y con la misma táctica se operó en Huixquilucan, pero ahí, de donde salió Enrique Peña Nieto, no se tuvo éxito.
Al parecer, los gobernadores de los estados, como siempre y desde hace mucho son los principales brazos que movilizan operadores políticos para ganar o perder, a la buena o a la mala, el objetivo es uno: espacios en la cámara que abran brecha para lograr “la grande” en el 2018.


