(25 de agosto, 2015. Hablemos de Sexo / Revolución TRESPUNTOCERO).- Natalia es una musa andante. Aquellas caderas voluminosas, su cuerpo extravagante, sus labios rosados, su manera de sonreír…todo en ella es exótico e impresionante.
La observo caminar desde los altos de un edificio donde nos reuniremos por primera vez. Los miro a ella y a los transeúntes. No solo yo me entero de lo guapa que es.
Cuando hablamos por teléfono, Natalia me contó que antes se llamaba Andrey y que todavía hace unos años “ella” era “él”. Entonces en este momento, mi cabeza está llena de dudas y contradicciones. Estoy, en realidad, llena de estereotipos, como muchos de quienes se enteran de que tiene pene y no vagina o de quienes la ven pararse en las esquinas para vender sexo por unos cuantos dólares.
ANTES DE VENIR, ME HA DICHO QUE ESTÁ DISPUESTA A CONTARME CADA DETALLE DE SU VIDA PARA QUE NO QUEDE NI UNA SOLA DUDA SOBRE LA FORMA EN QUE QUIERE QUE LA TRATEN EN LA CALLE: COMO UNA PERSONA MÁS.
Ella quiere que el mundo entienda de qué se trata eso de nacer con órganos sexuales masculinos pero sentirse del género contrario.
Así nació Andrey.



