(26 de agosto. 2015).- Las reformas de Peña que de acuerdo a él pretenden abrir mercados para una mayor competencia y bienestar para las y los mexicanos, solamente reparten el motín en una élite política-económica y unas 500 empresas trasnacionales, por lo que sectores como el minero, energético, agropecuario, financiero y de telecomunicaciones ya contaban con sus beneficiarios negociados desde el Tratado de Libre Comercio de América del Norte en el año de 1994.
Por ello, ante la inminente crisis y la premura irresponsable del gobierno mexicano para suscribir, el próximo mes, el Tratado Transpacífico de Libre Comercio e Inversiones (TPP), organizaciones sindicales, sociales y civiles anunciaron que formarán un frente amplio contra las políticas de libre comercio, la cual tomará acciones que se replicarán en otros países.
Representantes de la Nueva Central de Trabajadores, Centro de Promoción y Educación Profesional Vasco de Quiroga, Institute for Policy Studies, Jóvenes frente al G-20, Movimiento Comunista Mexicano, Asociación Nacional de Industriales de la Transformación, Asociación Nacional de Empresas Comercializadoras de Productores del Campo, entre otros, anunciaron ayer la formación de este frente opositor.
En conferencia de prensa, señalaron que a dos décadas de la apertura neoliberal mediante la puesta en marcha del TLCAN, y 15 años del Tratado de Libre Comercio con la Unión Europea, “las consecuencias para la población mexicana han sido desastrosas”.
Cabe recordar que recientemente se llevó a cabo el Acuerdo de Asociación Transpacífica (TPP, por su sigla en inglés) será la mayor apertura comercial de México en los últimos 21 años, puesto que prácticamente eliminará los aranceles a todos los productos, unas 12,100 clasificaciones, con seis países de la región Asia-Pacífico.
La apertura equivale a que México firme seis nuevos Tratados de Libre Comercio (TLC) con esas naciones: Singapur, Malasia, Nueva Zelanda, Australia, Brunei y Vietnam; todo bajo la misma tónica de preferencias a ese grupo élite.
El TPP abarca además a Estados Unidos, Canadá, Japón, Chile y Perú, con quienes México ya tiene TLC. Los 12 países en conjunto ultiman las negociaciones para desarrollar reglas de origen comunes, dándoles ventajas frente a terceras naciones para comerciar internamente en la región.

