(18 de septiembre, 2015).- A un día que la Procuradora General de la República, Arely Gómez González, presentara nuevos resultados obtenidos por el laboratorio de genética forense de la Universidad de Innsbruck, donde se da a conocer la posibilidad que los restos de otro de los 43 estudiantes desaparecidos hayan sido identificados, tratándose de Jhosivani Guerrero de la Cruz, del poblado de Omeapa, Guerrero, The Argentine Forensic Anthropology Team (Equipo Argentino de Antropología Forense, EAAF), se ha pronunciado a través de un comunicado.
En el cual explica que considera que el trabajo realizado por el laboratorio de Innsbruck desde el inicio de esta investigación es de alta calidad científica y procede a dar una explicación en la que afirma que “la nueva coincidencia genética, esta vez por vía mitocondrial, entre una muestra ósea recuperada de la bolsa que según PGR proviene del Rio San Juan y los familiares de Alexander Mora Venancio es complementaria y refuerza el dictamen de genética emitido en diciembre del 2014 por el laboratorio de Innsbruck. En esa ocasión, la coincidencia genética se obtuvo por ADN nuclear, con un resultado claro y con alta probabilidad de parentesco biológico. Hasta la fecha, es el resultado más importante de esta identificación.
Al mismo tiempo da cuenta de la bolsa que según PGR fue recuperada en el rio San Juan, según los testimonios de los inculpados sobre la desaparición de los estudiantes, luego de haber incinerado a los 43 jóvenes en el Basurero de Cocula la noche del 26 al 27 de septiembre del 2014, habrían colocado parte de sus restos en bolsas de plástico y las habrían arrojado al Río San Juan, Cocula, Guerrero.
Y reiteran que “tal como señalamos en el comunicado de prensa del 7 de febrero del 2015, el EAAF no estuvo presente en el momento en que buzos y peritos de PGR mencionan haber recuperado el 29 de octubre del 2014 una de estas bolsas del Río San Juan. El EAAF tampoco participó en el hallazgo del fragmento de hueso que PGR indicó haber recuperado dentro de dicha bolsa, fragmento del cual se obtuvo una identificación positiva con los familiares del joven Alexander Mora Venancio por vía de ADN nuclear.
El EAAF fue convocado por la PGR al lugar cuando ya se encontraba la bolsa de restos abierta y la muestra en cuestión ya se encontraba junto con otras sobre un área de limpieza. La muestra que culminó en la identificación mencionada, se distinguía por su tamaño mayor al resto y especialmente por estar muy poco alterada térmicamente. El EAAF sí participó en la limpieza y análisis de estos restos. Los resultados presentados el día de ayer por la Procuradora provienen de dos muestras recuperadas de esa misma bolsa”, con lo cual el equipo forense argentino, otorga el reconocimiento del trabajo de los científicos de la universidad de Innsbruck, pero no aseguran que las muestras facilitadas por la PGR provengan del rio, al no ser testigos del hallazgo.
Pese a que el EAAF ha solicitado en diversas ocasiones a la PGR la cadena de custodia de la bolsa de restos, la dependencia solamente ha indicado que ésta les fue entregado por buzos de la Marina, sin que hasta el momento se les haya entregado copia.
En cuanto al basurero de Cocula, explican que la presencia de restos humanos en el Basurero no corresponden a los normalistas y argumentan que el 7 de febrero del 2015, el EAAF emitió un comunicado de prensa en donde mostraba una fotografía sobre una prótesis parcial o puente superior y otra prótesis parcial o puente inferior (ambas realizadas con el mismo material y con coincidencia en la oclusión o mordida), así como una raíz de diente en hueso de mandíbula que se inserta en la prótesis o puente parcial inferior, confirmando como consistente la relación entre todas las piezas mencionadas.
Sin embargo, el EAAF entrevistó a cada una de las familias de los 43 normalistas desaparecidos, solicitándoles información física, médica y dental de cada uno de ellos. Dando como resultado que según los datos, ninguno de los jóvenes normalistas tiene puentes o prótesis parciales dentarias.
Así es como también estas piezas (las prótesis parciales, el diente y el fragmento de mandíbula) confirman la presencia de restos humanos correspondientes al menos a un individuo que no pertenecen a ninguno de los normalistas entre los restos recuperados del Basurero de Cocula.
“Por lo tanto, estamos ante un caso abierto y no cerrado. Además, se suma a este contexto, el hecho de que existen cerca de 300 denuncias de desapariciones ocurridas en los últimos 4 a 5 años en Iguala. El valor entonces del resultado obtenido sobre la muestra que podría pertenecer al joven Jhosivani Guerrero de la Cruz disminuye significativamente y sólo puede ser considerada como una posibilidad”, sentencia el comunicado.
El EAAF, agrega que “por el momento no existen elementos científicos suficientes para vincular los restos hallados en el Basurero de Cocula con aquellos recuperados, según la PGR, en el Río San Juan”.
Además se asegura que existen serios interrogantes sobre el origen de las muestras analizadas, por lo que la coincidencia genética mitocondrial entre la muestra ósea 16-29102014 y la madre del joven Jhosivani Guerrero de la Cruz, no es considerada por el EAAF como un resultado identificatorio definitivo.
Finalmente los forenses argentinos desaprueban que los padres hayan conocido los resultados de Innsbruck a penas unos minutos antes de la conferencia de prensa convocada por Arely Gómez, explicando que “el riesgo de filtraciones señalado como razón de la urgencia en la comunicación pública de resultados, corre así el riesgo de acabar con el derecho de las víctimas a conocer los hechos sobre sus familiares desaparecidos, con el debido tiempo y asistencia necesaria. El EAAF solicita a PGR que respete los compromisos asumidos en cuanto al trato a los familiares de los normalistas; ninguna familia debería enterarse de este modo de noticias tan delicadas sobre el posible destino de su familiar desaparecido”.


