(23 de septiembre, 2015).- El gobierno de Guerrero se pone enérgico y advierte a normalistas que la “tolerancia extrema” ha llegado al límite, fundamentando su advertencia diciendo que mucha gente se aprovecha del dolor de las personas y del contexto en general en torno a los 43 estudiantes normalistas desaparecidos hace un año para delinquir y vandalizar
Rogelio Ortega, gobernador de Guerrero, Hizo hincapié en la represión por parte de policías de Tixtla y estudiantes que querían hacer una protesta política.
Hay quienes, aprovechando el dolor, la tragedia, el reclamo –que podríamos considerar justo- de los familiares de los desaparecidos, aprovechan para hacer saqueos y vandalizar, para trasgredir el estado de derecho; la estrategia de diálogo sigue y la de tolerancia extrema ya llegó al límite; ya ni bloqueos de calles ni bloqueo de autopistas, ni acciones de radicalización ni de violencia en contra de edificios públicos o a particulares”, destacó.
De acuerdo al mandatario todo mundo tiene garantizado su derecho de libre manifestación, pero su límite está ahí, cuando inicia el derecho de otros”, aseveró Ortega.
Nosotros pusimos un filtro, antes de entrar a Chilpancingo, no para impedir la libre manifestación (…) sino para no permitir que circularan con artefactos que pongan en peligro su seguridad ni su vida, y menos la de la población (…) inmediatamente iniciaron a agredir a la policía y finalmente logramos que se replegaran estos actos de violencia”, expresó.
Destacó que ya no habrá actos de violencia como los del día de ayer en Tixtla e informó que fueron cuatro los policías que resultaron heridos.
Respecto al paro laboral de trabajadores del estado, quienes exigen pago de bono sexenal, mencionó que lo que piden “no es ni de cuatruenio; pagarles, equivaldría a 170 millones de pesos; no los tengo y hay otras prioridades en la entidad”, dijo Ortega.

