(29 de septiembre, 2015. Revolución TRESPUNTOCERO).- A escasas horas de que se cumpla el plazo fatal para que el Pleno de la Cámara de Diputados avale la repartición entre los grupos parlamentarios de las 56 comisiones ordinarias, los coordinadores de las 10 bancadas representadas en el Congreso no han podido ponerse de acuerdo sobre el número de estas que presidirá cada una.
La legislación vigente señala que los diputados tienen hasta el 30 de septiembre para “alcanzar acuerdos” sobre el total de órganos que presidirán, basados en el porcentaje de representación que alcanzaron en las pasadas elecciones de junio y que se tradujo en el número de integrantes de cada bancada.
Desde la semana pasada ha habido en San Lázaro “flashazos” sobre la posible repartición, de acuerdo a las pretensiones que cada grupo parlamentario ha dejado ver; sin embargo, las negociaciones parecen haberse empantanado pues aunque los líderes de las bancadas pasaron este lunes varias horas dialogando en la Junta de Coordinación Política (Jucopo), no llegaron a ningún acuerdo.
Con el objetivo de tener más tiempo para procesar el tema, los coordinadores adelantaron una hora la cita de la reunión. Tres horas más tarde, seguían sin finiquitar los acuerdos, por lo que declararon un receso para comentar al interior de sus bancadas los avances y analizar en qué podrían ceder.
Minutos más tarde, la Jucopo se declaró en “sesión permanente”; es decir, sus integrantes podrían, en cualquier momento, reiniciar sus trabajos.
En ese lapso, César Camacho y Francisco Martínez Neri, coordinadores del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y de la Revolución Democrática (PRD), respectivamente, declararon que las negociaciones caminaban en “buenos términos”.
El priista afirmó que el acuerdo sería consensuado en el transcurso de la tarde y presentado ante el Pleno de la Cámara de Diputados en la sesión de este martes; en tanto, el perredista sostuvo que de no concretarse, cabría la posibilidad de convocar a una sesión para el día de mañana, 30 de septiembre, plazo fatal.
Martínez Neri adelantó que el sol azteca presidiría siete de las 11 comisiones que encabezó la legislatura pasada y que había decidido que tres de ellas serían innegociables: Puntos Constitucionales, Vigilancia de la Auditoría Superior de la Federación y la de Educación.
El tricolor agregó que una de sus prioridades es presidir la Comisión de Presupuesto y el blanquiazul no pretende soltar la Comisión de Hacienda y Crédito Público.
Las reducciones…
De acuerdo a los dichos del coordinador del tricolor, serán las primeras tres fuerzas políticas representadas en la Cámara de Diputados –PRI, PAN y PRD- quienes reducirán el número de comisiones que presidían en la legislatura pasada.
El PRI se quedaría al frente de 23 comisiones; el PAN, 12 y el PRD, con siete.
El Partido Verde Ecologista de México (PVEM), encabezaría cinco; Movimiento Regeneración Nacional –a quien por primera vez se le reconoce como grupo parlamentario y partido de nueva creación- (Morena), se quedaría con cuatro; Movimiento Ciudadano (MC) incrementaría el número de comisiones a presidir para situarse en tres; Nueva Alianza (NA) una y el Partido Encuentro Social (PES), también de reciente creación, encabezaría una.
Pero, ¿por qué es tan importante para los grupos parlamentarios encabezar y tener bajo su tutela el mayor número de comisiones? La respuesta tiene mucho que ver con los recursos que la Cámara de Diputados destina para cada una de ellas.
La legislatura pasada, el Palacio Legislativo invirtió 128 millones de pesos tan sólo en las 37 comisiones especiales que los diputados aprobaron crear, mismas que no tiene facultad de dictaminación, como sí la tienen las ordinarias que siguen en juego.
Hace algunas semanas, la consultora Integralia informó, a través de su Sexto Reporte Legislativo, que los legisladores no habían transparentado el uso de 6 mil 500 millones de pesos destinados a las 176 comisiones ordinarias en la Cámara de Diputados y el Senado de la República.
De este total, la Cámara de diputados destinó 3 mil 130 millones de pesos a las comisiones en la LXII Legislatura, el resto, fue gastado en el Senado.


