(30 de Septiembre, 2015).- Seis personas murieron y decenas resultaron heridas en el sur de China por la explosión de 15 paquetes bomba, de acuerdo con los primeros reportes.
Las explosiones se registraron en 13 puntos de la región rural de Guangxi, entre ellos, una oficina de Gobierno y una tienda, de acuerdo con el periódico local Nanguo Morning News.
De acuerdo con otra de las versiones, las explosiones fueron provocadas en el distrito de Liucheng en áreas cercanas a la comunidad rural.
Imágenes enviadas por testigos a través de la red social Weibo (equivalente chino a Twitter) muestran los estragos causados por los explosivos, que derruyeron buena parte de un edificio de cinco plantas y afectaron la fachada de una sede del Gobierno local, donde muchos de los cristales de las ventanas aparecen rotos.
Durante los últimos años se han registrado diversas explosiones en China por parte de inconformes por las decisiones del gobierno, por lo que han provocado detonaciones, especialmente en zonas rurales.
En septiembre de 2012, un ex trabajador de la construcción chino que quedó paralítico en un accidente laboral en 1994 y llevaba años pidiendo una indemnización a las autoridades, murió tras detonar un artefacto explosivo durante una reunión con políticos locales para exponer sus quejas.
Posteriormente, en mayo de 2013 dos personas descontentas con un gobierno local por un asunto de compra venta de tierras causaron una explosión de un edificio municipal en la provincia de Yunnan, la cual dejó cuatro muertos y 16 heridos.
Finalmente en julio de 2013 un hombre de 34 años de edad que había quedado paralítico por una paliza policial lanzó un artefacto que sólo causó un herido, pero generó alerta en la Terminal 3 del Aeropuerto de Beijing.


