(04 de octubre, 2015).- El 80 % de la población veracruzana que participó en la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Inseguridad (ENVIPE) 2015 dijo sentirse insegura de vivir en la entidad costera encabezada por el gobernador de extracción priista, Javier Duarte, posicionándose como los mexicanos que más vulnerables se sienten de ser víctimas de un delito, sólo por debajo de los habitantes del Estado de México, Guerrero, Morelos, Tabasco, Tamaulipas y Zacatecas.
La sensación de inseguridad entre la población de Veracruz supera la media nacional que tienen siete de cada 10 mexicanos.
La encuesta señala que 17 mil 208 de cada cien mil habitantes de Veracruz, han sido víctimas de algún delito, incluido secuestro, extorsión, fraude, asaltos, robo a cada habitación y de vehículos; manteniéndose la extorsión como el principal delito, con una incidencia de 30 %, lo que coloca a la entidad como el segundo lugar a nivel nacional en la comisión de este delito.
El segundo delito que se comete con mayor frecuencia en la entidad costera es el robo a transeúnte, con 17 %; el fraude se posiciona en el tercero con el 11 %; sin embargo, el año pasado solamente se denunció el 13.7 % de los delitos y únicamente en 61 % de estos se inició una averiguación previa.
El 32 % de los participantes en la encuesta consideró que denunciar representa una pérdida de tiempo y el 16 %, no denuncia por la desconfianza que le genera la autoridad, en particular los uniformados de Tránsito y de la Policía del estado, en tanto que los elementos de la Marina y del Ejército Mexicano son en los que mayor confianza tiene la ciudadanía.
Los veracruzanos se sienten particularmente inseguros cuando tienen que acudir a los cajeros automáticos que están ubicados en la vía pública, al banco, en la calle, en general; en el transporte público y en la carretera.
Para evitar ser víctimas de algún delito, han modificado su comportamiento y tienen particular cuidado en evitar que los menores salgan de su casa, han dejado de usar joyas y evitan salir de noche, llevar dinero en efectivo y tarjetas de crédito y débito.


