(19 de Octubre, 2015).- Martín Alejandro Macedo Barrera, uno de los sicarios detenidos por los hechos de la noche del 26 de septiembre de 2014 en Iguala, Guerrero, negó la versión oficial de la Procuraduría General de la República (PGR) dada en su momento por Jesús Murillo Karam, al señalar que los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos fueron incinerados en el basurero de Cocula.
En la página 822 del tomo 81 del expediente pueden leerse los dichos de una persona identificada como Martín Alejandro Macedo Barrera, a quien la PGR identifica como miembro de Guerreros Unidos. Este hombre asegura que 17 de los normalistas fueron llevados a un rancho ubicado en Loma del Coyote, a las afueras de la ciudad de Iguala, donde fueron asesinados y enterrados.
“Logramos agarrar a 17 ayotzinapos a los cuales subimos a las camionetas y los llevamos a la casa de seguridad de Loma del Coyote, donde los matamos inmediatamente. Como no se querían someter y eran más que nosotros, Choky dio la orden de que les diéramos piso” dijo el detenido sobre los hechos ocurridos en Ayotzinapa.
“A unos los mataron con tiro de gracia en la cabeza y a otros a golpes, ya que se pusieron muy violentos cuando estaban secuestrados y para que no estuvieran chingando se decidió matarlos; creo que utilizaron la excavadora para enterrarlos en el mismo rancho que tenemos, a siete de éstos los quemamos por instrucciones de Choky […] Yo participe matando a dos de los ayotzinapos, dándoles un tiro en la cabeza y no son de los que quemamos, están enteritos; la forma de matarlos fue hincados y les disparamos por un lado de la cabeza” expuso el presunto integrante del crimen organizado.
En el documento de más de 54 mil páginas, se expone que Patricio Torres Landa, alías “El Pato” actuó directamente en la incineración de 40 personas en el basurero de Cocula.
Otro sicario, Marco Antonio Ríos Beber, reconoció que vio a policías municipales de Iguala llevarse a cerca de 20 normalistas y mataron a la mayoría y a cuatro los torturaron.


