(22 de Octubre, 2015).- Los senadores del PRI, PAN y PRD se mantienen a las órdenes de Emilio Azcárraga Jean al respaldar la reforma constitucional para posponer el apagón analógico que estaba decretado para el 31 de diciembre y con ello beneficiar a Televisa.
Ayer, en entrevista con Radio Fórmula, el presidente de Grupo Televisa consideró necesario mantener la señal analógica por más tiempo, pues más de ocho millones de personas dejarían de ver la televisión temporalmente.
“Se puede hablar de dejar la señal analógica por un tiempo, no sé los otros medios, pero en Televisa estaríamos de acuerdo en hacerlo. Entiendo que se trata de un mandato constitucional. La pregunta sería por qué el apagón analógico está en la Constitución… es tema de otra plática, pero puede haber maneras de llegar (cambiar la fecha del apagón)” declaró el magnate de las telecomunicaciones.
El coordinador de los senadores perredistas, Miguel Barbosa, anunció que están listos para presentar la iniciativa de reforma a la Constitución, mientras que el presidente de la Cámara alta, el panista Roberto Gil, consideró que hay que cambiar “un par de números”, es decir, la fecha en un artículo transitorio.
Emilio Gamboa, coordinador del PRI, se sumó al anunciar que su bancada no permitirá que miles de familias se queden sin señal de televisión.
La transición de la televisión analógica a la digital busca también liberar las frecuencias de la banda de 700 MHz. Dicho espacio será utilizado para la llamada Red Compartida, que pretende acelerar la disponibilidad y el acceso a servicios de banda ancha en todo el País.
Sin embargo, Gerardo Ruíz Esparza, titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), defendió la fecha establecida por la ley, mientras que el senador panista Javier Corral consideró que se trata de “una jugada de tres bandas” del Gobierno Federal, Televisa y “sus personeros” en el Congreso para que la televisora siga explotando durante 12 meses más el espectro radioeléctrico.
En México, el apagón analógico resulta 41 por ciento más caro que, por ejemplo, en Estados Unidos. En ese país el costo, en 2009, cuando la tecnología era más cara, fue equivalente a 17 mil millones de pesos por el reparto de vales para adquirir un decodificador.
Irene Levy, presidenta de Observatel, aseguró que la preocupación de Televisa recae en mantener el rating, por lo que la pauta publicitaria podría disminuir para 2016.


