(24 de octubre, 2015. Revolución TRESPUNTOCERO).- La Ciudad de México, para diversos sectores de la sociedad, ha dejado de ser el lugar “de las libertades” que durante algún tiempo se presumió, pues en los últimos tiempos el panorama de represión en la capital del país se ha recrudecido de manera alarmante, sobre todo en la administración de Miguel Ángel Mancera.
Actos de violencia contra manifestantes, cometidos por parte de fuerzas de seguridad, ha sido un elemento presente en algunas de las marchas más significativas ocurridas los últimos años en el Distrito Federal. Al hablar de este tipo de actos, es necesario recordar los casos vividos durante la protesta del 1 de diciembre de 2012, o la del 20 de noviembre de 2014, en el marco de la jornada global por Ayotzinapa.
En su más reciente informe, el Frente por la Libertad de Expresión y la Protesta Social-conformado por diversas OSC- demandaron este panorama adverso que se presenta en la Ciudad de México. En este documento no sólo se destaca los actos violentos de represión, sino además la aprobación de leyes cuyo objetivo principal es inhibir la protesta social.
Sobre el tema, Citlalli Hernández, diputada de Morena en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) afirmó que en la ciudad de México se ha vivido un proceso donde la ciudadana ha perdido derechos, entre ellos el de manifestarse. Aseguró que ante un escenario de hartazgo social, se ha instalado un sistema que busca callar las voces disidentes.
“La historia de la humanidad está construida por la lucha de las libertades, y en esa lucha constante de los derechos que tenemos, y que en esta ciudad hemos ido perdiendo, ha habido movimientos sociales, protestas y ha habido por otro lado un Estado o un sistema que pretende callar esas voces (…)
En este momento, lamentablemente, el DF se sumió a esa política de Estado (de represión), donde criminalizar la protesta les conviene (…) Construir esta idea de que quienes marchamos somos criminales, de que protestar es un delito, construyen esta idea de vandalismo y es todo un plan perverso que viene del Estado para que la gente deje de manifestarse. Y por otro lado, fomentar leyes como estos artículos de ultrajes a la autoridad o ataques a la paz pública, para tener el pretexto de detener arbitrariamente a la gente. Todo esto tiene la intención de provocar miedo en quienes nos manifestamos”, señaló al participar en el Foro “Libertades Mutiladas en el DF”, organizado por la Brigada para Leer en Libertad.
La legisladora manifestó que esta política de represión se agudiza en un contexto donde existe cada vez más gente “activa y despierta” que exige el respeto a sus derechos y demanda las malas prácticas de los gobernantes.
“Se empieza a construir una matiz de opinión en donde la gente criminaliza a quienes nos manifestamos y donde el gobierno provoca miedo. Y esa política de Estado pasa en un contexto en donde cada vez más hay una ciudadanía más despierta, más activa, más exigente y donde hay muchas más razones para salir a la calle; donde se empezaron a aprobar reformas estructurales, que si las empezamos a unir como piezas de rompecabezas el futuro es oscuro. Entonces ¿A quién le beneficia criminalizar la protesta y generar miedo? Pues a un Estado que ya no se sostiene porque hay voces que lo están cuestionando”, dijo.
Hernández subrayó que en este panorama negativo para la sociedad, la única esperanza de cambio es a través de la organización ciudadana, y la participación. Añadió que las manifestaciones ya no deben buscar como interlocutor a un gobierno que simplemente no hace caso, sino hablarle a la sociedad y comenzar la concientización.
“Si vemos el panorama, aparte hay medios de comunicación que manipulan, una falsa división de poderes. Entonces en ese contexto la única esperanza para transformar la realidad es una ciudadanía organizada, participativa y sin miedo.
Hay un elemento importante, que el interlocutor de quienes nos manifestamos políticamente ya no sólo sea un gobierno que ni escucha ni ve ni hace, sino una ciudadanía que a veces no se da cuenta de que la libertad se la están restringiendo. Creo que tenemos que seguir despertando consciencias. Es buena señal que el sistema y el Estado este atemorizado y que por eso pretenda callar esas voces. Pero no podemos caer en el juego del miedo y del terror y creo que es importante informarnos”, señaló.
La legisladora demandó que en el DF se ha profundizado la criminalización de las juventudes. Expuso que se ha llegado a tal grado que hoy en día la Ciudad de México se ha detenido a personas por el hecho de ser jóvenes o estudiantes.
“En la Asamblea hemos propuesta derogar estos dos artículos (sobre ultraje a la autoridad y ataques a la paz pública) porque mañosamente existen para criminalizar la protesta. En ultrajes a la autoridad hay casos donde el policía dice “ella me agredió”, pero no hay pruebas y están en la cárcel por eso. Tenemos una responsabilidad de concientizar que protestar es un derecho y además es una alternativa y a estas altura una obligación ciudadana, y que quienes salimos a las calles no somos criminales.
Habría que reflexionar qué país tendríamos si estas calles estuvieran llenas de policías y la gente que cuestiona y exige estuviera callada. Para ya nos quieren llevar, pero por fortuna cada vez más somos los que estamos exigiendo y estamos defendiendo nuestro derecho de tener espacios públicos donde podamos discutir y partir de que las cosas no están bien, que tienen que cambiar y que para construir la realidad que merecemos tenemos que participar. Y que si hay interés que quieren responder con violencia, tendremos que responder con inteligencia, con unidad, y con participación”, señaló.
“Grave que un gobierno de ‘izquierda’ cancele libertades”
En palabra de Francisco Estrada, abogado defensor de derechos humanos, y uno de los promotores de la Ley de amnistía para Presos Políticos en el DF, aseguró que las libertades que se han perdido en el DF han sido demasiadas. Señaló que en la capital del país se ha rotó la relación entre gobernantes y ciudadanos. Enfatizó que resulta grave que este contexto de libertades canceladas se de en un gobierno que se hace llamar de izquierda.
“Esta Ciudad ha visto menguada su libertad de expresión, de reunión, incluso la tranquilidad de las personas. Hay infinidad de muchachos que hoy están en sus casas temerosos. Hay otros que no están ya en esta ciudad, que se han ido, porque temen que los detengan, hay otros que han sido detenidos varias veces, han sido torturados, golpeados, son acosados, amenazados, y esta es la realidad en la Ciudad de México desde el 1 de diciembre de 2012 y es una realidad que tenemos la obligación de cambiar.
El 1 de diciembre algo sucedió que se rompió la relación entre gobernantes y ciudadanos, pero lo más grave es que un gobierno de “izquierda”, que se supondría tenía que ser el referente de esas libertades”, señaló.
En este sentido el abogado habló sobre la colusión de las instancias encargadas de impartir justicia al momento de condenar a detenidos arbitrariamente en manifestaciones. Calificó como una vergüenza que el Ministerio Público sea comparsa de esta política de represión. También criticó el trabajo de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF), pues dijo, ha sido omisa ante esta clase de violaciones.
“Me ha tocado la experiencia de acompañar a madres en estos procesos y es algo vergonzoso porque nos hablan de proceso de colusión en el que no sólo actúan policías, granaderos, sino que en el MP viene la otra parte, el crear, el fabricar averiguaciones previas a modo, con el sólo testimonio de los policías, con pruebas montadas, con mentiras. Y la otra parte, la omisión de la CDHDF, que ha siso omisa. Hasta hace apenas un mes, entregó sus observaciones, recomendaciones sobre la marcha del 10 de junio de 2013, sobre la marcha del 2 de octubre de 2013. Había emitido anteriormente una recomendación sobre la marcha del 1 de diciembre de 2012 y no se ha cumplido a la fecha, ha sido una recomendación a la que las autoridades ni siquiera han respondido como debiera responderse”, manifestó
Aunado a lo anterior enfatizó que la CDHDF no ha estado en el momento preciso para defender los derechos de las personas, los cuales son violados por el MP. Además, dijo, su actuación llega tarde “cuando ya la mayoría de los jóvenes vivieron las secuelas de una represión tremenda que no se vivía de en esta ciudad desde los años 50, desde el 68, desde el 71”.
Por otro lado, reprochó la estrategia para criminalizar la protesta. Dijo que resulta grave que aún muchas personas en el DF consideren que los detenidos en marchas son vándalos.
“Lo más grave de todo es que en esta ciudad gran parte de los ciudadanos sigue creyendo que la mayoría de los detenidos del 1 de diciembre de 2012, del 10 de junio de 2013, o del 2 de octubre de 2013, por decir algunas fechas, son vándalos, son gente que sale a las calles a vandalizar, a destruir comercios, a golpear, a agredir, e incluso intentar matar policías.
“Esa es la imagen y tenemos que correr la voz que es falsa. De todos los detenidos, sólo ha habido tres acusaciones firmes, y ninguna tiene que ver con las imágenes que hemos visto de gente destruyendo en Av. Juárez, apoderándose de tiendas de conveniencia, golpeando granaderos. Ya basta de criminalizar la protesta social. Ya basta de criminalizar a los jóvenes”, demandó.
El jurista llamó a la sociedad a defender las libertades. Dijo que en estos momentos impulsar una Ley de Amnistía para Presos Políticos es importante. Además subrayó la necesidad de cambiar el enfoque con el que se está gobernando esta ciudad.
“Ya basta que haya más granaderos que presencia de ciudadanos. Ya basta que cada vez que salgamos a la calle van los granaderos encubiertos en el ‘protocolo de contención de multitudes’, no cuidando las marchas como dicen, sino agrediendo, insultando, ofendiendo, incitando al delito.
“El poder en todas las épocas es igual. La represión es una parte intrínseca del ejercicio del poder y cuando es el poder autoritario es igual; de Porfirio Díaz, a Peña Nieto, a Miguel Ángel Mancera no hay ninguna diferencia (…) La pérdida de libertades es fatal y si dejamos pasar la represión, que día con día se sigue alimentando con protocolos de seguridad, con la noticias de los ‘vándalos’ cuando hay marcha, que se alimenta con nuestra inconsciencia, en ese sentido no sólo vamos a seguir perdiendo libertades, sino que vamos a legitimar, que es lo más lamentable, el ejercicio autoritario del poder”, finalizó.


