Por: Zazil Carreras
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Al iniciar su comparecencia en el Senado, Emilio Chuayffet Chemor, secretario de Educación, anunció que se buscará eliminar buena parte del contenido del llamado “Acuerdo 648” de evaluación de los educandos en el Sistema Nacional Educativo, el cual, entre otras cosas, planteaba varios temas que en los hechos no son aplicables al México actual.
Al reunirse con los integrantes de la Comisión de Educación Pública de la Cámara Alta, Chuayffet Chemor rechazó este Acuerdo –promovido por el yerno de Elba Esther Gordillo, Fernando González en el sexenio pasado, cuando fungía como subsecretario de Educación Básica- que planteaba que en los tres primeros años de primaria no se iba a reprobar a ningún alumno, “salvo que los padres lo indicasen”.
“No veo a un grupo de padres de familia haciendo una fila para que reprueben a sus hijos”, ironizó el secretario, quien advirtió que no se promoverá a ningún educando si no cuenta con las habilidades para leer y escribir.
También rechazó lo que por cierto planteara el ex funcionario en el mismo Senado en julio de 2011, en el sentido que sólo habría una “cartilla de educación básica” hasta el último año de secundaria y, por tanto, ya no va a haber certificados de primaria. Tampoco procederá eso de que se evalúen a los egresados de los jardines de niños con la calificación de suficiente e insuficiente.
Emilio Chuayffet expresó que la reforma educativa no puede estar atada a poderes fácticos y que se debe sacudir a la sociedad para que la reforma sea auténticamente un cambio de modelo de país.
El secretario de Educación señaló que se debe construir un paradigma institucional en el que alumno, maestro y directivos respondan a perfiles claros a efecto de que el sistema no funcione inadecuadamente. Para ello, dijo, es necesario contar con un censo, a pesar del Registro Nacional de Alumnos, Maestros y Escuelas (RENAME).
Al dar respuesta, Chuayffet Chemor, aclaró que las cuotas escolares no son obligatorias. “Quien pregona esto lo hace porque le perjudica la reforma educativa”, han existido siempre porque la insuficiencia de recursos del sector así lo ha dictado.
Ante los senadores de todos los partidos, Emilio Chuayffet aceptó que la SEP “es una torre de Babel”. Les anticipó “que se van a revisar todos los acuerdos, circulares y memoranda “para encontrar aquella parte que nos ayude a sustentar un sistema educativo con la visión de la realidad mexicana”. Sólo así podrá ser éste un sistema educativo “eficaz”, argumentó.
El funcionario recordó a los senadores que para conformar la nueva Ley General de la Educación hay un plazo que el propio Congreso determinó. En la SEP “estamos trabajando aceleradamente para que ustedes disfruten un período holgado de reflexión. No vamos a mandar una iniciativa al cuarto para las doce”.
De ninguna manera participará el SNTE en la reforma educativa que México necesita y le urge. “Participarán los maestros, sí, que cuenten con la calidad y aporten el mejor desempeño del sistema de instrucción Pública en nuestro país”, sentencio Emilio Chuayffet Chemor, al responder la primera ronda de preguntas que le formularan los senadores en el marco de su comparecencia en la Cámara Alta.
Aclaró que los maestros sí serán escuchados. “Por supuesto, nada más que es a los maestros, no a lo que diga el sindicato”.
Y subrayó, se llamaría a “los que el Estado señale como maestros competentes, que conozcan de la materia y que puedan expresar y verter sus mejores opiniones. Esto (de la reforma educativa) no es un asunto sindical. Es un asunto de proyecto nacional. Abarca en la sociedad en su conjunto a la nación entera y, en consecuencia, no puede parcializarse, porque parcializar es degradar”.
Al término de su comparecencia garantizó que tiene claro que la política educativa que se está creando “no puede estar atada a los poderes fácticos” y resaltó que en materia financiera se tiene que revisar con urgencia la política respectiva, porque hay algunos estados que utilizan más del 50 por ciento de su gasto corriente para atender la nómina a los profesores, en clara alusión al estado de Oaxaca, sin mencionarlo.


