Fue a través de Vatileaks que Benedicto XVI ‘abrió los ojos’ para que se percatara de la verdadera disputa de poder y chantaje que se vive dentro del Vaticano. Sexo, poder y corrupción fueron los principales motivos de su renuncia, de acuerdo con el diario italiano La Repubblica. El próximo Sumo Pontífice deberá ser “un hombre fuerte, joven y santo”.
Fueron tres cardenales quienes el 17 de diciembre entregaron cerca de 300 páginas sobre un informe relacionado a relaciones homosexuales y chantajes. Dicho documento evidenciaba el lobby homosexual vaticano, en el que organizaban citas en el centro y la periferia de la capital italiana; además, el documento también refería malversación económica.
Josef Tomko, Salvatore de Giorgi y Julián Herranz fueron quienes redactaron el informe, quienes ya no podrán ser electos para ocupar el máximo trono de la Iglesia católica. Según La Repubblica ese fue el día en que Benedicto XVI decidió renunciar al papado, aunque desde mucho tiempo antes ya lo consideraba para que un hombre más fuerte y joven lo sucediera para enfrentar el duro porvenir.
Hasta el momento, el Vaticano no se ha pronunciado por dichas especulaciones.
Un día antes del anuncio de su renuncia, la cuenta de Twitter de Benedicto XVI publicó lo siguiente: “confiemos siempre en el poder de la misericordia de Dios. Todos somos pecadores, pero su gracia transforma y renueva nuestra vida”.
Con información de Hechos de hoy


