(13 de noviembre, 2015).- Las recientes modificaciones al sistema de pensiones de la paraestatal de Petróleos Mexicanos (Pemex) y el Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM), han dejado un mal sabor de boca en la Unión Nacional de Técnicos y Profesionistas Petroleros (UNTPP) quienes consideran se ha dado un “golpe fatal” a los derechos y prestaciones de las y los trabajadores, lo que significa un paso atrás a las conquistas logradas en años anteriores.
Cabe recordar que la edad de jubilación aumentó de 55 a 60 años de edad con un mínimo de 30 años como empleado activo de la empresa petrolera.
La UNTPP expresó que se les mintió o mal informó sobre los efectos que tendría la reforma energética, ya que se les había comentado que ésta no surtiría ninguna clase de efectos en las cuestiones laborales de la plantilla.
Se sostuvo que se trata de un recorte, una mutilación al contrato colectivo de trabajo, que contradice el compromiso que hizo el gobierno federal “la reforma energética no iba a afectar los derechos de los trabajadores”, y en la realidad se cambiaron radicalmente sus condiciones laborales.
La cuestión que incomoda a los empleados es que quienes tienen menos de 15 años de antigüedad se irán a un esquema de cuentas individuales para su jubilación.
Las bases en las que se fundamenta el cambio de acuerdo a autoridades de Pemex es que con ello se reducirá el pasivo laboral, según la empresa y el sindicato. Sin embargo, la modificación del esquema pensionario estaba contenida como uno de los requisitos que impone la reforma energética.
Entre jubilaciones forzosas la organización dice que este “rasurado” de personal era de esperarse ya que la empresa y el sindicato que encabeza Carlos Romero Deschamps acordaron otros temas que no han salido a la luz pública, como el hecho de que los jubilados ya no tendrán el beneficio de que se incrementen sus pensiones conforme el aumento que se les da a los activos.


