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La actuación de Andrade sobre la Casa Blanca fue una patraña y una falta de respeto a la sociedad: Aristegui

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(27 de noviembre, 2015. Revolución TRESPUNTOCERO).-  La actuación de Virgilio Andrade en torno a la investigación oficial de la Casa Blanca es algo que para diversos sectores de la sociedad no fue extraño. La respuesta del funcionario en donde aseguró que “no hubo conflicto de interés” en la compra del inmueble ubicado en Sierra Gorda, fue calificada por muchos como algo que se esperaba, si se entiende que el “subordinado investigó al jefe”.

Para la periodista Carmen Aristegui, el trabajo de Virgilio Andrade fue una falta de respeto para la sociedad mexicana. Añadió que el tema de la rendición de cuentas y la transparencia es uno de los grandes temas pendientes para México, por lo que será necesario emprender acciones para revertir el problema.

Durante la presentación del libro “La Casa Blanca de Peña Nieto”-trabajo que aborda la investigación realizada por Daniela Lizárraga, Irving huerta, Rafael Cabrera y Sebastián Barragán- la periodista habló sobre la necesidad que tiene la sociedad de establecer mecanismos óptimos para la rendición de cuentas y castigar a los funcionarios que abusan del poder.  Además aseguró que la actuación de Virgilio Andrade fue una “patraña”.

“El reportaje de la Casa Blanca ha generado muchas cosas. No es que no haya pasado nada, pero también es cierto que no pasó nada en donde debería haber pasado muchas cosas. Pasaron cosas en la sociedad, con nosotros como periodistas. Pasaron cosas con los territorios políticos, pero no pasaron las cosas que deberían pasar en materia de rendición de cuentas, porque lo de Virgilio Andrade no hay que darle vueltas, es una patraña…Es una patraña y una falta de respeto a la sociedad mexicana. Estamos hablando de uno de los grandes temas para México: la rendición de cuentas, la posibilidad real de que se procesen las cosas de manera apropiada.”, dijo.

Aristegui manifestó que el tema de la Casa Blanca muestra que “estamos en un colapso de la justicia”. Añadió que no sólo este tipo de hechos de corrupción muestran el debacle de este sistema, sino también “los asuntos relacionados con las cuestiones más importantes como procesos judiciales inexistentes frente a este marco de muertos que ha ido acumulándose a lo largo de los años sin ningún procesamiento judicial que nos diga qué hay detrás de cada muerto, qué hay detrás de cada asesinato, qué hay detrás de cada desaparición. Estamos en un país que tiene ese sistema de justicia colapsado”.

La periodista manifestó que la sociedad ha dejado crecer a la corrupción, el abuso y la impunidad. Dijo que ante este panorama será necesario plantearse salidas serias.

“Sobre la Casa Blanca y sus implicaciones nos tendríamos que preguntar qué debería ocurrir, qué debería hacer la sociedad mexicana para elevar el nivel de exigencia a quienes detentan el poder y abusan de él. Hemos dejado desarrollar como sociedad, y nos lo tenemos que decir, hemos dejado desarrollar un umbral demasiado grande de tolerancia frente a lo que no debería haber tolerancia, que es: la corrupción, el abuso y la impunidad”, afirmó.

El caso de la Casa Blanca y otros más que se suman a la lista, expuso, orillan al pueblo mexicano a preguntarse cuánto tiempo más podrá soportar estos abusos de la clase política. En lo referente, Aristegui citó casos que se han presentado en países de América Latina, en donde se han abierto procesos contra integrantes de las “cúpulas”, como el caso de Guatemala que encarceló a su presidente.

“Si echamos un vistazo muy a brochazo rápido en América Latina, hoy por hoy hay un conjunto de cosas que nos deberían llamar la atención como mexicanos. El caso Guatemala que nos queda tan cerca, ha dado un vuelo impresionante. Tener hoy a Otto Pérez Molina en la cárcel a través de un proceso de investigación, de algo que Guatemala se permitió y es polémico y controvertido como instaurar una especie de laboratorio con una instancia internacional que es la CEJIL, que abrió la puerta para romper estructuras viciadas en el ámbito de la justicia y abrir procesos  judiciales contra la corrupción política que ha llegado a niveles altos”, señaló.

También citó los casos de Chile y Brasil. Recordó que en ambos países hay procesos en lo que se ha procesado a “personajes del poder”.

“Echemos una mirada a Brasil. Hoy tiene un maxi proceso impresionante y ya no sabe uno hasta donde va a llegar. Una instancia judicial autónoma, del poder político al que investiga, como debería ser, ha llegado a niveles impensables a partir de investigaciones sobre corrupción política, corrupción de negocios y hoy tiene, entre otros, a uno de los empresarios más poderos y ricos de Brasil, con presencia de sus inversiones en muchos países incluyendo México, hoy está en la cárcel.

“En Chile, la presidenta (Michelle) Bachelet está viviendo momentos terribles. Una popularidad en picada producto de un proceso de investigación autónomo del poder político que se investiga, que ha colocado a la presidenta chilena en un asunto de tal gravedad que ha tenido que convocar a una comisión de expertos internacionales para tratar de darle claridad a una investigación que involucra a su propio hijo, nuera y un escándalo de corrupción”, señaló.

La periodista manifestó que el tema central que se debe tratar es cómo idear mecanismos para investigar, procesar y sancionar a quienes cometen actos de corrupción, arrancando un poco la idea utópica de erradicar la corrupción por completo.

“El tema no es si se puede desaparecer o no la corrupción, sino tener las herramientas que una sociedad democrática merece para: investigar, procesar y sancionar a quienes cometen actos de corrupción. Por eso el tema de la Casa Blanca.

El tema es lo que sucede en México a partir de la exhibición de un reportaje con estas características. Lo que nos debe cimbrar en términos de lo que ocurrió y de lo que no ocurrió, porque no ocurrió que una comisión autónoma, por ejemplo, del Congreso de la Unión pudiera hacer una investigación y realizar un trabajo en representación del pueblo que pudiera contribuir a esclarecer el tema”, dijo.

En el mismo tenor, dijo que, como quedó evidenciado, no existió una investigación contundente por parte de las autoridades. Dijo que la investigación del secretario de la función Pública no estuvo a la altura, “no con el subordinado del presidente que investigó al presidente. No con ésta falta de respeto a la sociedad mexicana de decirle: ‘aquí está mi muchacho que me va a investigar a mí’, y el muchacho besándole la mano. Eso no es serio en una sociedad democrática”.

Aristegui aseguró que “el caso de la Casa Blanca y las repercusiones que tuvo en sus diferentes ámbitos nos obliga como sociedad a vernos al espejo y a decirnos, qué estamos haciendo, y qué no estamos haciendo como sociedad frente a casos como este”.

 

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