Por: Zazil Carreras
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En esta semana, la policía de Nueva Delhi buscaba en diversos poblados del norte de la India a los sospechosos de la violación y asesinato de tres pequeñas hermanas.
Los cuerpos de las menores de 7, 9 y 11 años fueron encontrados el 16 de febrero en el distrito Bhandara en Maharashtra después de haber sido reportadas como extraviadas de regreso de su escuela, según declaró Abhinay Deshmukh, oficial de policía. El área donde se cometieron los asesinatos se encuentra a más de 1,000 kilómetros al sur de Nueva Delhi, la capital.
La madre de las víctimas denunció que la policía no tomó en serio la investigación del caso, hasta que varios pobladores del lugar comenzaron a realizar protestas exigiendo el esclarecimiento del homicidio y la captura de los responsables.
El día de ayer, el oficial Deshmukh informó que existen 10 equipos de 30 investigadores que se encuentran trabajando en el caso y que confía en que esta labor permitirá la captura de los asesinos.
En primera instancia, la policía estimó las muertes como accidentales. La madre de las víctimas acusó a los investigadores por realizar una mala investigación y denunció que las autoridades no investigaron el asesinato ni realizaron diligencia alguna por dos días.
Después de la necropsia realizada a los cuerpos, que reveló que las tres menores habían sido sexualmente violadas y brutalmente asesinadas, la policía comenzó a investigar los hechos bajo la línea de violación y asesinato.
Hasta el día de hoy un oficial fue suspendido por no actuar de manera correcta y la familia ha recibido un pago por la cantidad de 18,300 dólares.
Este caso ha horrorizado a la población, que aún recuerda la violación tumultuaria y asesinato de una joven mientras viajaba en un autobús en movimiento en Nueva Deli.
Una nueva ley busca aumentar la pena de prisión que actualmente se recibe por casos de violación de 7 a 10 años a un máximo de 20 años, así como la aplicación de la pena de muerte cuando el resultado de la violación sea la muerte de la víctima o cuando la deje en estado de coma.
A pesar de estas posibles reformas, la realidad en la India permanece siendo la misma: las penas existen, pero siguen faltando las políticas públicas y las medidas de seguridad necesarias para evitar la comisión de este tipo de delitos en contra de las mujeres.


