(21 de diciembre, 2015. Revolución TRESPUNTOCERO).- Josué Flores Camargo es un joven de 25 años de edad que trabaja como empleado en las tiendas +Kota. El pasado 17 de diciembre fue víctima de una detención arbitraria por parte de elementos de la policía del Estado de México; ese mismo día fue trasladado al penal de Barrientos y sólo porque su nombre coincide con el de un supuesto secuestrador.
La historia comenzó el 16 de diciembre de 2015, cuando la Lic. Yuritzy Jiménez Rojas, agente del Ministerio Público adscrita a la Coordinación de Investigación y Análisis, solicitó al apoderado legal de +Kota proporcionarle información acerca de Josué Flores. Esto con el argumento de ayudar al esclarecimiento del delito de secuestro con modificativa agravante de haber causado la muerte-el cual se investiga en la causa penal 2610/2015-ya que uno de los señalados como responsables fue identificado con el nombre de Josué Camargo.
De manera específica la MP pidió el domicilio del joven Josué Flores, así como una fotografía. Además de la sucursal de +Kota donde labora y los horario de trabajo del joven.
Para el 17 de diciembre, agentes policiacos del Estado de México pactaron una reunión con el represente legal de +Kota y Josué Flores. Los policías mexiquenses argumentaron que dicha reunión es una práctica de rutina con la cual se descarta a todas las personas que llevan el mismo nombre del señalado como responsable del secuestro. El joven accedió en muestra de colaboración, pues él no tenía nada que ver con el crimen.
El encuentro se realizó en el Starbucks ubicado en Paseo Arcos, en Santa Fe a las 11:00 horas. Al momento de entrar al lugar, explica la familia, tres de los cuatro agentes que asistieron custodiaron a Josué Flores.
En un momento de la reunión, uno de los agentes, identificado con el nombre de Fabián, solicitó los datos del joven al representante de +Kota; en ese momento lo separa de la mesa donde se encontraban y se produce la detención de Josué Flores.
Los agentes, sin mostrar orden de aprehensión, indicaron a Josué flores que en ese momento era detenido. De inmediato lo suben a la patrulla. En el vehículo, los agentes comienzan a hostigar al joven. Le comentan que está plenamente identificado y que conocen todo de él: quién es su familia, en donde estudió e incluso le hablaron de fallecimiento de su padre, el cual estaba reciente.
Los familiares detallan que al joven Josué Flores le fue mostrado un retrato hablado del presunto secuestrador. A pesar de no tener el menor parecido con él, de manera burlona los agentes de Tlalnepantla decían: “sí te pareces, ¿verdad?”.
Después de su detención, Josué Flores fue traslado al Ministerio Público de Tlalnepantla. De ese sitio lo llevaron al penal más cercano: el reclusorio de Barrientos ubicado en el mismo municipio.
Ya en el reclusorio los agentes comenzaron a interrogar a Josué flores. Sin permitirle ejercer su derecho a contar con un abogado, los agentes continuaron el interrogatorio, videograbando al joven sin su autorización.
Terminada la sesión de preguntas, los agentes ingresaron al joven al reclusorio de Barrientos. Sin darle a conocer sus derechos, y negándole la posibilidad de tener comunicación con sus familiares, lo internaron en la población del penal.
“A las 21:00 horas aproximadamente de ese jueves 17 de diciembre mi hijo se las ingenia para poder hablar con nosotros. La comunicación no duró más de un minuto, pero fue suficiente para decirnos que estaba detenido en el Penal de Barrientos”, explicó a Revolución TRESPUNTOCERO la señora Norma Guadalupe Camargo, madre del joven.
Tras conocer el sitio donde se encontraba su hijo, Norma Camargo acudió con sus abogados al Penal de Barrientos. Al cuestionar a las autoridades del lugar sobre la situación jurídica de Josué Flores, le fue informado que estaba por comenzar la audiencia donde rendiría su declaración; eran cerca de las 11:00 horas.
“Durante la audiencia le leyeron a mi hijo por lo menos tres declaraciones del autor del secuestro, un sujeto de nombre Omar Alid Rayas Becerra. Este hombre señala como su cómplice en el secuestro a un tal Josué Camargo Rayas Becerra. El delito lo cometieron en el año de 2010 en contra de un menor de apellido Marín Rocha”, comentó.
La señora Norma Camargo detalló que de acuerdo con lo leído en la audiencia, Josué Camargo, el señalado como responsable, tenía 23 años de edad en 2010, justo cuando se perpetró el crimen. Además que tiene cabello lacio y que trabaja como policía de seguridad en un centro comercial del municipio de Atizapán, Estado de México.
Esta información contrasta totalmente con a descripción de Josué Flores, su hijo. “Nosotros vivimos en la delegación Coyoacán; yo tengo 45 años viviendo allá, y mis hijos, incluyendo Josué, toda su vida. En el 2010, cuando dicen que se cometió el crimen, mi hijo trabajaba en la revista memoria, ubicada en la delegación Coyoacán; en ese momento tenía 20 años. A mi hijo lo tienen en la zona del Penal que llaman población, y no en los separos donde debería de estar”.
De esta manera, los familiares reclaman la puesta en libertad del joven Josué Flores. Reiteran que es víctima de una detención burda, pues sólo porque su nombre coincide con el presunto secuestrador, hoy se encuentra en un penal del Estado de México. “Se violentaron los derechos de Josué Flores, y lo detienen injustamente cuando él no tiene nada que ver con el crimen; es apresado sólo porque su nombre coincide, y no totalmente, con el del secuestrador”, demandó la familia.
Los familiares temen que este lunes 21 de diciembre se le pueda dar auto de formal prisión a pesar que no existen los elementos suficientes para proceder de tal manera.


