(26 de diciembre, 2015).- Mario César García, padre de uno de los 43 normalistas desaparecidos, durante la instalación de árboles y fotos de los estudiantes de Ayotzinapa en Tixtla y Chilpancingo, declaró, “pasar una segunda Navidad sin mi hijo es un dolor muy encabronado, un dolor, una rabia, una impotencia de estar poniendo el árbol sin que mi hijo me esté ayudando”.
Los padres y familiares de los estudiantes de la normal de Ayotzinapa recordaron a sus hijos colgando sus fotografías en los árboles de Navidad que hicieron en los zócalos de Chilpancingo y Tixtla, donde expresaron una rabia y tristeza por no haber encontrado a los normalistas después de un año tres meses, “ya sabemos con quién nos estamos enfrentando: con la gente que participa en el narco, que es cómplice, y esto hace diferente el dolor a las madres y padres de los desaparecidos”.
Mario César García en entrevista con La Jornada detalló que el movimiento en busca de los 43 seguirá al igual que la lucha de los maestros en Guerrero, porque están hartos de la represión y violencia que se vive en la entidad.
“Ya basta, y yo digo que como ciudadanos, como mexicanos, debemos poner un hasta aquí. Debemos tener un poco de dignidad, reclamando la presentación de los estudiantes normalistas y que ya no golpeen al magisterio”, subrayó.
Concluyó que para 2016 los padres de los normalistas desaparecidos iniciaran el año con todas las ganas y más coraje hasta localizar a sus hijos, sin importar todos los obstáculos que tengan que atravesar, “voy a gritar por toda la mierda que hemos visto en este país y que ha creado el Estado mexicano”.


