(05 de enero, 2016. Revolución TRESPUNTOCERO).- Jornaleros del Valle de San Quintín denunciaron que, a escasas semanas de cumplirse un año de que iniciaran una huelga para exigir mejores condiciones de trabajo y un salario digno, los empresarios de la zona no han dado respuesta a las demandas planteadas ni respetado los acuerdos establecidos.
Fidel Sánchez, uno de los voceros de la Alianza de Organizaciones Nacional, Estatal y Municipal por la Justicia Social, declaró en entrevista con Revolución TRESPUNTOCERO, que siguen sin recibir los 200 pesos mínimos exigidos por jornada laboral –aunque en un principio pedían que fueran 300- y tampoco han podido concretar el reconocimiento de derechos como: pago de aguinaldo, prima vacacional, reparto de utilidades, descanso en días festivos, horas extras, o la incorporación como derechohabientes al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
Sin embargo, para la Alianza de Organizaciones lo que San Quintín sí consiguió a partir del 17 de marzo del año pasado, “es la unión de los jornaleros de Baja California y de México; la certeza de que organizados podemos conseguir muchas cosas: todos juntos podemos conseguir un futuro mejor y una patria nueva que heredarle a nuestros hijos y nietos”, afirmó Sánchez.
El vocero recordó que para agilizar las negociaciones, el movimiento solicitó la intervención del gobierno federal, a través de la Secretaría de Gobernación (Segob); sin embargo, el diálogo quedó estancado luego que el representante legal del Consejo Agrícola de Baja California ofreciera un incremento salarial de únicamente 15%, mismo que no fue aceptado por los trabajadores, tras considerar que era insuficiente.
El dirigente campesino argumentó que la conformación del Sindicato Nacional Independiente de Jornaleros Agrícolas y Similares –con el respaldo de Miguel Ángel Mancera, jefe de gobierno del Distrito Federal- se convirtió en el pretexto ideal para que la clase patronal de Baja California y otras empresas transnacionales asentadas en el valle, hicieran a un lado las conversaciones con los trabajadores que integran la Alianza Nacional, a pesar que los mismos trabajadores agrícolas han desconocido a la citada organización.
“Pareciera que, a raíz de esto, los productores ya no se han querido sentar a la mesa de diálogo; tampoco el gobierno federal ha tenido la voluntad de hacerse escuchar entre los productores para conminarlos a respetar las cuestiones del salario”, detalló Sánchez.
El pasado tres de diciembre, los jornaleros del Valle de San Quintín tuvieron una reunión con el subsecretario de Gobierno de la Segob, Enrique Miranda, con el objetivo de exigir que sus demandas fueran atendidas antes de finalizar el año; lamentablemente, eso no sucedió.
Fidel Sánchez urgió al gobierno federal y al estatal, a implementar programas de mezclas de recursos, y de las empresas, para facilitar a los trabajadores agrícolas acceso a viviendas dignas, pues; por ejemplo, las lluvias registradas este domingo en la zona, dejaron afectaciones diversas en las colonias donde viven los jornaleros.
Boicot, en marcha
Gloria Gracida, otra de las voceras de la Alianza de Organizaciones, declaró que el boicot contra las empresas Driscoll’s y Los Pinos, a través del llamado a los habitantes de las principales ciudades de la unión americana a no consumir sus productos, sigue rindiendo frutos cada vez más plausibles, sobre todo por la suma de diversas organizaciones y activistas que están respaldando la causa.
“La semana pasada estuve en Watsonville, que es el centro de comercialización de Driscoll’s. Nos reunimos con otros activistas y llevamos a cabo varias acciones; la reacción de la gente fue muy positiva, nos mostraron su apoyo y esto nos indica que vamos por un buen camino que vamos a continuar mientras las demandas no sean escuchadas y solucionadas”, dijo Gracida a Revolución TRESPUNTOCERO.
La activista señaló que será entre los meses de marzo y abril -cuando hay mayor demanda en el mercado de los productos que ambas empresas comercializan- que el movimiento podrá tener cifras exactas sobre las repercusiones que ha generado su llamado a boicotear a las transnacionales, aunque adelantó que ya existen señales de preocupación en ambas, luego que asumieran mayor disposición al diálogo; sin embargo, el movimiento exige que se formalice la instalación de una mesa de trabajo con el sindicato de los jornaleros y con la Alianza de Organizaciones, para establecer acuerdos concretos y sobre todo, solución a sus demandas.
“En San Quintín las cosas no están resueltas, las negociaciones siguen detenidas; queremos soluciones para los trabajadores, a casi ya un año del paro laboral”, subrayó Gracida.


