(09 de enero, 2016).- Joaquín Guzmán Loera fue dueño de su primer negocio cuando tenía seis años, vendía naranjas y refrescos, fue a los 15 años cuando comenzó a sembrar amapola y marihuana, derivado de la pobreza que padecía su familia, según narró en una entrevista con Sean Penn para la revista Rolling Stone.
“Trafico más heroína, metanfetaminas, cocaína y marihuana que nadie en el mundo. Tengo una flotilla de submarinos, aviones, camiones y botes”, afirma seguro. Guzmán Loera no se considera un hombre violento, aunque su fortuna, valuada en poco más de mil millones de dólares está construida con sangre.
“Mira, todo lo que he hecho es defenderme. Nada más”, comentó a Penn. “¿Empiezo problemas? Nunca”. La entrevista con Rolling Stone, la primera que el narcotraficante ha concedido en décadas, fue construyéndose a partir de varios encuentros. La primera parte tuvo lugar en medio de la selva y hasta llegar a la cima de una montaña. Rodeado por un centenar de sus hombres y vestido con una camisa de seda y unos pantalones negros, Guzmán se reunió con Penn y Kate del Castillo, una actriz mexicana que interpreta a una narcotraficante en una telenovela.
Aquí el video de El Chapo, hablando de la entrevista exclusiva que le dio a Penn y a Kate del Castillo el pasado octubre.Más información: http://bit.ly/1OHtlcO
Posted by Revolución TresPuntoCero on sábado, 9 de enero de 2016
Poco después de aquel encuentro, fuerzas armadas atacaron el refugio del capo, por lo que tuvo que escapar, sin embargo, decidió continuar con la entrevista por medio del sistema de mensajería de Blackberry y un video enviado a Penn y Del Castillo. Rolling Stone da más detalles sobre su último escape, el 11 de julio de 2015, el cual llevó a cabo al salir por un hoyo cavado en su regadera y que lo condujo a un túnel de 1.5 kilómetros que, según estiman algunos ingenieros, costó al menos un millón de dólares y se llevó meses de obras.
Según información de Penn, quienes construyeron el túnel, fueron ingenieros enviados a Alemania para entrenarse. La motocicleta que se movió a través de un sistema de rieles que utilizó el capo para escaparse fue modificada especialmente para funcionar en un ambiente subterráneo con poco oxígeno.
La información aportada por Penn, podría aumentar las dudas sobre el gobierno mexicano, ya avergonzado por los múltiples escapes de Guzmán, los meses que se llevó en encontrarlo y una reputación que lo ha convertido en una suerte de héroe popular, escribe The New York Times.
Esto porque el actor narra que, cuando iba de camino a su reunión con el capo, pasó un control militar sin problemas porque aparentemente los soldados reconocieron a un hijo de Guzmán. Penn afirma que, durante una parte de su viaje en una avioneta equipada solamente con un radar terrestre, se le explicó que el cártel de Sinaloa era informado cuando el ejército mexicano hacía rondas con aviones de vigilancia desde grandes alturas que podrían detectar sus movimientos.
Uno de los datos dados a conocer por la PGR fue que el viernes, Guzmán fue capturado porque estaba planeando la producción de una película sobre su vida y había contactado a actores y productores, lo que facilitó al gobierno su reaprehensión.
El artículo de Penn también da cuenta en la manera que lo contactó. Guzmán, que había recibido numerosas ofertas de Hollywood mientras estaba en prisión, sí había decidido hacer su propia cinta. Del Castillo, a quien contactó a través de su abogado después que ella le escribiera un mensaje en Twitter, fue la única persona en la que el confió para que hiciera las gestiones para el filme, según el texto. Penn se enteró de la conexión de Del Castillo con el Chapo a través de un conocido en común, y preguntó si el narcotraficante accedería a una entrevista.
Sin embargo no se sabe si fue dicho encuentro y mensajes entre los actores y el narcotraficante, los que llevaron a la detención. Penn también escribió que tuvo que tomar varias medidas de seguridad antes de encontrarse con Guzmán. Afirma que utilizó teléfonos móviles de bajo costo, uno para cada contacto, que debió destruir, quemar o cambiar su encriptación, que utilizó Blackphones (un smartp
Y pese a ello, escribió: “No tengo la menor duda que la DEA y el gobierno mexicano están vigilando nuestros movimientos”.



