(14 de enero, 2016. Revolución TRESPUNTOCERO).- Saúl no era narcotraficante. Su familia lo asevera y sus vecinos, conocidos y amigos lo respaldan. Saúl comenzó a sentir que se desvanecía y tuvo miedo, preguntó “¿qué me pasa?”No lo querían asustar, pero una bala había atravesado su cuerpo. Aquella noche salió a comprar a la tienda cercana a su casa, y fue al salir cuando el hecho se suscitó.
La tarde-noche del 9 de enero pasado, Saúl de 10 años de edad y su hermano, fueron llevados por su padre a comprar dulces, cuando de regreso a su hogar se percataron que había un tiroteo, entre bandas delincuenciales, comenta una fuente a Revolución TRESPUNTOCERO, “como siempre sucede, hubieron gritos de los mismos que estábamos resguardándonos, que los demás se agacharan, se tiraran al suelo o se escondieran.
Saúl no tuvo tiempo de nada, pero pagó injustamente con su vida, simplemente la bala llegó al pecho del niño, su padre lo llevó de inmediato a un hospital que le brindara ayuda, pues el niño en segundos comenzó a debilitarse”.
En el Hospital Universitario aseguraron que al momento de su ingreso, el niño padecía un shock hipovolémico, después un paro respiratorio y minutos más tarde falleció. El dolor de la muerte de Saúl para sus padres fue el inicio de una serie de padecimientos, incluidos los económicos desde aquel día.
A inicios de este año la violencia en Nuevo León se recrudeció, al grado que Alcaldes y autoridades estatales y federales, han tenido que aceptar que esto se ve reflejado en los asesinatos y enfrentamientos, acompañado del reclutamiento de jóvenes y policías por parte del crimen.
La semana pasada, algunos alcaldes declararon que se vive una disputa de seis cárteles en la entidad, otros presidentes municipales acompañaron dicha denuncia aceptando que la escalada de violencia actual es provocada por la pelea del crimen organizado por la plaza de Nuevo León.
Tan sólo en los primeros días del mes, se perpetraron 20 muertes ligadas al narcotráfico. “Sin embargo no sabemos a ciencia cierta si eran narcotraficantes o víctimas que fallecieron a causa de fuegos cruzados. Nuevo León ha sido violento desde la llegada de Felipe Calderón al poder como todo el país, se ha intensificado con Peña Nieto y sea lo que sea que haya dicho Jaime Rodríguez Calderón que haría para combatir la violencia, no lo está haciendo.
O no tiene remota idea de qué hacer o no es su prioridad, pero en ambas sería cómplice por omisión. Seguramente nuestro gobernador piensa que si se unen al narco es ‘por algo’ y en efecto lo es, la desatención, la pobreza, el apoyo de programas educativos y políticas públicas que fomenten el rechazo a la violencia sigue sin existir. En cuanto a las policías, la corrupción penetra cada vez más y él no ha intentado si quiera armar un plan que derive en seguridad para la población.
Estamos frente a un gobernador omiso, que nunca soltó su irritante discurso de ‘soy independiente y gané’, cuando la realidad de las cosas es que eso es lo de menos, porque al final ha sido contratado por la sociedad para realizar el mismo trabajo, pero él tiene intereses y no parecen ser los del pueblo, solamente uno de los ejemplos es el desborde de la violencia, están muriendo niños, a poco dirá que eso pasa ‘¿por algo?’, ya debería estar con las familias que han sido agobiadas por la delincuencia, por el contrario les da la espalda y se desentiende el político empresario, independiente del dolor del pueblo”, comenta el politólogo Andrés Reyes Palacios.
En el caso de la familia de Saúl, aun cuando pidieron ayuda a las autoridades y al gobierno, éste les dio la espalda, ellos se encuentran indignados porque su hijo “no era un narcotraficante” y sin embargo murió en un tiroteo de bandas delincuenciales no controladas por el gobierno omiso.
Los gastos del hospital, la necropsia y los funerales han corrido por cuenta de la familia, quien en su dolor por la pérdida de su hijo, han sumado los problemas económicos para poder desahogar los gastos que requieren las exequias del menor.
En cuanto a la violencia desatada en Nuevo León, organismos civiles se han pronunciado asegurando que se trata de un desafío del crimen organizado para tomarles la medida a las nuevas autoridades estatales y municipales. “El panorama indica que podrían nuevamente hacer de esta entidad un estado de sitio, existe mucha preocupación principalmente en que esa violencia desate enfrentamientos en los cuales hayan civiles muertos y se conviertan en daños colaterales cuando no puedan ser escondidos o en supuestos delincuentes.
Porque esa ha sido la estrategia de los gobiernos y la de este señor sin duda alguna lo es, ya a los desaparecidos los humilló diciendo que ‘por algo’ les pasó, sabemos entonces qué clase de político hoy nos gobierna. Ya en este momento debería haber planes principalmente para la protección de la sociedad, pero ya ha habido civiles afectados que han sido víctimas de la indiferencia del gobierno, cuando es su culpa que esto suceda.
Hablar de un ‘reacomodo’ es una respuesta estúpida, porque se trataba de impedir que eso sucediera, parece que estamos de camino a la crisis que vivimos hace seis años”, afirma a Revolución TRESPUNTOCERO la activista Natalia Pérez.
Según información oficial 2015, fue el año que la entidad padeció la mayor cantidad de delitos de su historia al acumular 72 mil 350 denuncias, lo que equivale a 198.2 actos delictivos diarios, sin contar la cifra negra. Siendo, al decir por expertos, 2016 la continuación de la violencia, la cual parece se agravará, debido a la manera en que se inició el año en cuanto al número de muertes violentas.


