(18 de enero, 2016).- Aproximadamente 500 indígenas tzotziles pertenecientes a la comunidad La Pimienta del municipio de Simojovel, Chipas, exigieron al gobierno de Manuel Velasco Coello y al gobierno de Enrique Peña Nieto, que se cumpla el acuerdo para reparar el daño que una clínica del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) le ocasionó a 31 bebés, 2 de ellos murieron, después de haber sido vacunados contra la hepatitis en mayo de 2015.
Los manifestantes denunciaron que el gobierno no ha cumplido su compromiso que firmó el 5 de junio de 2015 para reparar los daños de los bebés afectados y a la población.
La protesta, encabezada por Isidro Hernández, Gonzalo Méndez Hernández, Simón Pérez López y Bernardo Hernández, también exigió a los gobiernos el esclarecimiento de lo ocurrido ya que parece que se han olvidado del caso.
Detallaron que los bebés afectados reciben malas atenciones y tratos y que los gastos por la atención médica lo pagan los papás, cuando las autoridades se comprometieron a brindar el servicio médico necesario indefinidamente.
Los afectados se reunieron varias veces con el gobierno estatal y federal, quienes se comprometieron con la comunidad de La Pimienta a construir un hospital equipado, terminar la pavimentación de los caminos, construir 2 puentes vehiculares, donar una ambulancia nueva, construir aulas para una escuela primaria y crear un Colegio de Bachilleres, promesas que no se han cumplido, lo único que comprueba.
El pasado 15 de enero fue entregada por el IMSS una ambulancia a la comunidad indígena, la cual se encontraba en malas condiciones, lo que indignó a los habitantes porque las autoridades se escudaron en que no hay dinero para una unidad nueva; mientras que Peña Nieto se compró el avión más caro y lujoso del mundo.
Con información de Isaín Mandujano


