(22 de enero, 2016).- En Yucatán, la Secretaría de Salud de la entidad, comunicó que realizarán un plan de emergencia epidemiológica ante el riesgo de que el virus zika, el cual se transmite por el piquete de mosquito, se presente en la entidad.
Hasta el momento no se ha registrado ningún caso de zika, pero son altas las probabilidades que se presente en los próximos meses, declaró Jorge Mendoza Mézquita, secretario de Salud.
El virus de zika lo transmite el mosco Aedes aegipty, el cual se asemeja al dengue, la fiebre amarilla, el virus del Nilo Occidental y la encefalitis japonesa; y provoca fiebre, conjuntivitis severa, dolor en articulaciones, ronchas, mialgias (dolores que pueden afectar uno o varios músculos) y edema.
Y en menos casos se presentan vómitos, diarrea, dolor abdominal y falta de apetito.
No existe una vacuna ni tratamiento específico para el zika, la recuperación consiste en descansar y tomar paracetamol para controlar la fiebre; además de ingerir líquido en abundancia; y es necesario permanecer alejado de la persona que lo padezca al menos la primer semana para evitar los contagios, según la Organización Panamericana de la Salud, Centro Europeo para el Control y Prevención de Enfermedades.
En México se han registrado ya 15 casos del virus zika, el cual puede afectar más a mujeres embarazadas y a bebés recién nacidos, según los últimos casos detectados en Brasil.
“No habrá manera de que podamos controlar la natalidad, ya que esta enfermedad te puede dar en cualquier época del año, y a todos los ciudadanos fértiles, no es 100 por ciento seguro que el zika provoque la microcefalia o malformaciones, pero en los casos donde sucedió coincidió con la picadura de este mosco (…) hasta el momento se sabe que el zika es una enfermedad de bajo riesgo, que, aunque puede causar la muerte, es muy difícil que esta se dé”, detalló Mendoza Mézquita.
Se solicitó a la ciudadanía no acumular cacharros o recipientes donde se acumule el agu y se expanda el mosquito; por su parte el gobierno intensificará las brigadas de control larvario y la capacitación del personal para la detección de la enfermedad.


