(24 de enero, 2016).- Previo al tradicional rezo de Ángelus mariano, el Papa Francisco señaló que los pobres están en el centro del Evangelio, por lo que cada la misión de cada cristiano debería ser evangelizar entre ellos, aunque advirtió que esta acción no se traduce en hacer asistencia social y mucho menos, actividad política.
El pontífice subrayó que en la actualidad, debería ser prioritario para las comunidades parroquiales, movimientos eclesiásticos y religiosos, acercarse a la población más desfavorecida, servirles, liberarles de su opresión “todo en nombre y con el espíritu de Cristo”.
“Cuidado, no se trata de hacer asistencia social y mucho menos actividad política. Se trata de ofrecer la fuerza del Evangelio de Dios, que convierte los corazones, sana las heridas, transforma las relaciones humanas y sociales de acuerdo a la lógica del amor”, subrayó el argentino.


