(02 de febrero, 2016. Revolución TRESPUNTOCERO).- Arturo de Jesús Vázquez cumplirá 74 años el próximo abril. Desde hace más de 60 años ha trabajado sembrando maíz y frijol, cuyas ganancias las divide entre la comida y los gastos de sus dos nietos de diez y 12 años, huérfanos.
“Mi hija era madre soltera, se ayudaba de lo que le daba el gobierno, cada mes iba a recibir su apoyo, pero un día se volcó el carro en el que iba, ahora me hago cargo de los chamacos, pero con el paso del tiempo y el abandono de los gobiernos cada vez es más difícil sacarle alguna buena ganancia al campo”, comenta en un testimonio obtenido por Revolución TRESPUNTOCERO.
Arturo es originario de Zacatecas, y afirma que el campo de aquella entidad está pasando una de las peores crisis, ya que “si los de la ciudad están padeciendo los campesinos estamos peor, vivimos relegados, sin que nadie nos voltee a ver, somos los eternos olvidados que sobrevivimos como podamos y de lo que se llega a conseguir.
La agricultura mexicana dejó de ser una parte importante para el país, porque el PRI la fue relegando, para desaparecerla y hacerle favor a los gringos, que ellos sí vendan lo que bien podría haber aquí de mejor calidad y precio. Los más ancianos estamos luchando por seguir mal comiendo de esto, los jóvenes se han ido a Estados Unidos, allá triunfan o los matan en el camino”.
En Zacatecas existen 173 mil 204 ciudadanos dedicados a las labores del campo, de los cuales 111 mil tienen como única ganancia lo que cosechan, sin tener un salario seguro, ya que dependiendo de las condiciones monetarias para darle buen mantenimiento a sus plantaciones y las climatológicas es el resultado y las ganancias, las cuales en los últimos 12 años han sido de las peores en décadas.
Arturo padece de diabetes y recientemente se ha visto afectado de los pulmones, sin embargo, la seguridad social para él no existe, así como para los 111 mil campesinos que al no tener un trabajo “seguro”, no tienen acceso a servicios médicos por parte de alguna institución pública como el Instituto Mexicano del Seguro Social.
Según cifras de ONG’s el 98% de los campesinos en dicha entidad no tienen garantizada una pensión que les permita retirarse de su actividad y de acuerdo con la información aportada por la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), en Zacatecas uno de cada cuatro personas que laboran en actividades del campo es mujer.
“Lo anterior solamente es producto de la migración forzada de los jóvenes que al no ver un fututo sólido en el campo, abandonan a sus familias en busca de mejores ingresos en el extranjero, pero mientras eso pasa o no, las mujeres tienen que convertirse en las proveedoras del gasto familiar y en zonas como la sierra, no queda de otra que trabajar en una agricultura cada vez más muerta”, asevera a Revolución TRESPUNTOCERO, Na
Quien también explica que de cada 10 mujeres, solamente una tiene manejo absoluto de sus propiedades, puesto que tiene cómo demostrar que son suyas y por lo tanto tener acceso a un tipo de apoyo federal relacionado con su actividad en el campo, lo cual también está constatado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
“Ya son más de 25 años de crisis intensa en la agricultura mexicana, esto derivado del pensamiento neoliberal en el que el agro mexicano no es indispensable como los negocios con Estados Unidos, complacerlo y crear lazos económicos en los que evidentemente el único que ganan es quien cierra el contrato, mientras que al mismo tiempo mata poco a poco al campesino cuyos productos ya no son indispensables.
“La situación es tan evidente que no existe una sola entidad en donde los agricultores venda sus kilos de producto en centavos o prefieran tirarlos o quemarlos en lugar de ser humillados por los empresarios que al usar la necesidad del pobre, teniendo ya la materia en sus manos, elevan los precios hasta 10 o 15 veces más, sin que el gobierno haga algo por detener este aniquilamiento”, comenta Siu.
Agrega que la gran descapitalización a que se enfrentan hoy el campo de Zacatecas, es uno de los principales obstáculos para el desarrollo, que a su vez bloquea el crecimiento de la entidad, ya que aproximadamente la mitad de las familias zacatecanas pertenecen al medio rural y siendo las actividades agropecuarias las que aportan casi la tercera parte del empleo en el estado, los resultados son “cada vez más críticos”.
Sin embargo las cifras de Productores del Campo, son más preocupantes para los agricultores, puesto que se asegura se debaten entre la pobreza e inseguridad, derivado de la crisis económica a la que se están enfrentando, ya que en un 95% de los municipios del estado hay gran número de grupos de ejidatarios, pequeños propietarios y agrícolas a los que pertenecen más de 200 invernaderos que generan más de 4 mil empleos directos, pero en los últimos dos años al encontrarse al borde de la quiebra, los despidos han sido inevitables y hasta el momento imposibles de detener.
“Los reclamos son los mismos de siempre y los que han hundido en el declive interminable al agro mexicano. Se siguen importando, cada vez en mayor cantidad, grano de frijol, maíz, jitomate, chile, frutos oleaginosos y frutos diversos. Es decir, Zacatecas es una de los varias entidades que sirve como muestra que México perdió su autonomía alimentaria, por decisión de sus gobernantes.
En muchos casos, principalmente desde 2007, campesinos han ido perdiendo sus propiedades ante la gran cantidad de deudas que han hecho solamente para poder comer o salvar la vida de algún familiar, quien a falta de seguridad social, tiene que recurrir a médicos y farmacias particulares. Con la Reforma Hacendaria, la crisis fue un hecho difícil de negar y la descapitalización de Zacatecas es innegable”, advierte la especialista.
Los inicios de esta grave problemática tienen como base el TLCAN, el cual llegó a modificar la vida agrícola y económica de Zacatecas con mayor migración, caída de precios por importación de frijol y maíz, mano de obra barata y el abandono de la siembra de frijol.
Efectos de la invasión del mercado mexicano y zacatecano, con productos estadounidenses y canadienses, sepultaron a los productores quienes en un primer momento, a decir por ellos, suplicaban porque se les comprara un grano de mayor calidad y menor precio, pero el gobierno no cedió.
“El gobierno federal jamás hizo, ni hará algo para salvarnos, para los productores de frijol y maíz zacatecanos, la apertura del Tratado de Libre Comercio fue para mantenernos en desventaja, porque no se tienen ni los insumos, ni la preparación tecnológica, para competir con los estadounidenses y con los canadienses”, han expuesto organizaciones de productores de Zacatecas.
Por su parte, El Barzón en Zacatecas, ha dado a reafirmado que el campo mexicano continúa en crisis de rentabilidad, por lo que ha sido necesario emprender diferentes movilizaciones en el país para que los campesinos puedan ser escuchados y apoyados.
Ya que dentro de sus demandas, todavía está pendiente convenir la reducción de la tarifa de energía eléctrica, la que se utiliza para el bombeo agrícola, se propone que el kilowatt por hora pase de 50 a 35 centavos.


