(03 de febrero, 2016).- La reciente apertura al estudio de la mariguana para uso medicinal, más la ruptura de algunos paradigmas sociales podrían mejorar significativamente la calidad de vida de Alina, de 11 años, y de María Paula, de 5 a quienes se les administra el medicamento con cannabidiol importado de Estados Unidos para tratar la epilepsia que las afecta.
La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), de la Secretaría de Salud, autorizó el pasado viernes la importación de medicamento con cannabidiol para dos niñas, Ana Paula y Aline, “con el fin de acelerar el acceso de los pacientes a tratamientos alternativos”.
Los padres de las dos niñas presentaron la solicitud los pasados 21 y 28 de enero, para adquirir el medicamento que contiene la sustancia Tetrahidrocannabinol (THC), ya que el pasado no la contenía por la legislación sanitaria del país, informó la Cofepris.
El medicamento podrá importarse sólo bajo receta médica y su nombre es “RSHO-X Real Scientific Hemp Oil”, el cual se fabrica en Estados Unidos.
Ayer, Abelardo Maldonado, padre de Alina, y el representante legal de la familia de María Paula acudieron a la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), para recoger los permisos con los que podrán introducir el medicamento al País.
Alina, la niña de 11 años radica en el estado de Veracruz (entidad en desacuerdo con la legalización de la cannabis medicinal), nació con daño neurológico y tiene síndrome del espectro autista, pero es la epilepsia refractaria lo que más ha deteriorado su salud, ya que presenta entre 40 y 50 crisis leves al día y hasta 8 intensas a la semana.
La infante quien no habla debido a los daños ocasionados por las múltiples epilepsias sufridas no camina porque tiene las caderas subluxadas; esta condición puede tratarse con cirugía, pero Alina no ha sido operada por miedo a que presente una crisis durante la anestesia y su condición empeore.
“(Con el cannabidiol) esperamos que las crisis se reduzcan mucho y que con el tiempo podamos ir eliminando medicamentos alópatas porque sí han dañado la salud de Alina”, compartió Maldonado en entrevista en el Senado.
“Nosotros esperamos que este medicamento funcione a corto plazo, aunque sabemos también que, como en todo paciente, puede haber resultados no esperados; pero bueno, nosotros tenemos la confianza de que vamos a ver los resultados deseados, siempre hemos puesto la fe por delante”.
En el caso de la pequeña María Paula su madre Alejandra Cardosc cuenta que desde Mérida que las crisis epilépticas le han provocado a la niña daño motriz irreversible.
“Ella está en una silla especial porque no camina, no tiene control del cuello, es prácticamente como un bebé de 1 mes en cuestión motriz; no habla, come papillas porque no mastica, pero tiene buen desarrollo cognitivo, se comunica con tarjetas y con la mirada”, detalló.
La madre de la menor no entiende todas las trabas que ha tenido que pasar para obtener el medicamento que es la última esperanza para la niñez que sufre los mismos padecimientos de su hija.
“Estamos muy esperanzados con este nuevo medicamento porque la doctora ya nos había comentado que ya no hay ninguna otra opción para Paula en cuanto a medicamentos”, relató la madre.
“Ya tomó todos los anticonvulsivos para niños, incluso un fármaco japonés, también medicamentos para adultos y no han tenido éxito”.


