(20 de febrero, 2016. Revolución TRESPUNTOCERO).- María Fernanda Méndez Pérez, nació el 16 de octubre de 2015, en medio de una situación precaria y de alto riesgo, ella pertenece al grupo de familias tojolabales desplazadas el 23 de febrero de 2015, cuando integrantes del ejido Miguel Hidalgo pertenecientes a la Central Independiente de Obreros Agrícolas y Campesinas Histórica (CIOAC-H), de corte paramilitar, llegaron a la comunidad en forma violenta e hicieron que por el miedo a las armas, los habitantes salieran de inmediato del poblado Primero de Agosto.
María Fernanda, de cuatro meses de edad, falleció el domingo 7 de febrero de 2016, a las ocho de la mañana, en la comunidad San Antonio Monterrey, municipio de Las Margaritas, Chiapas; a consecuencia de negligencia médica y las condiciones de vulnerabilidad derivadas del desplazamiento forzado que enfrenta su comunidad, principalmente por omisión de acuerdos incumplidos por el gobierno chiapaneco, quien se comprometió a brindarles protección y así permitirles volver a sus hogares.
La menor nació de manera prematura, producto que su madre vive, como todos los desplazados de la comunidad, en un permanente riesgo; las amenazas a la integridad física y psicológica de las familias repercutieron en la salud de su madre María Pérez López, quien careció de atención en salud y alimentación adecuada durante los meses de su embarazo y posteriores al nacimiento.
A pesar de las reiteradas intervenciones de este Centro de Derechos Humanos Frayba, urgiendo a las autoridades a garantizar los derechos humanos de los desplazados y en particular de las mujeres y los menores de edad, éstas no fueron escuchadas y las autoridades hicieron caso omiso.
Frayba explicó que la negligencia médica surgió a partir que en el Hospital de la Mujer de Comitán no canalizaron adecuadamente a la menor al Hospital Pediátrico de Tuxtla, esto también fue acompañado de la falta de compromiso del gobierno del estado por no cumplir acuerdos que se tienen en la búsqueda de la solución al desplazamiento forzado de Primero de Agosto.
Anteriormente, el 11 de diciembre de 2015, en reunión de trabajo entre representantes de la comunidad Primero de Agosto y Francisco Fernando Pérez Robles, director de Vinculación con Derechos Humanos, Trata de Personas y Discriminación de Personas, de la Subsecretaría de Gobierno y Derechos Humanos, se acordó en minuta de trabajo que dicha dirección realizaría las gestiones necesarias para el traslado de la menor María Fernanda al Hospital Pediátrico de la ciudad de Tuxtla Gutiérrez por las dificultades respiratorias que tuvo desde su nacimiento.
El sábado 12 de diciembre llevaron a María Fernanda al Hospital de la Mujer de Comitán para que le extendieran el pase al Hospital Pediátrico. “Ese día la niña quedó internada por un cuadro de deshidratación debido a la diarrea que presentaba. El lunes 14 fue dada de alta sin que obtuviera su traslado.
Las Gestiones de la Dirección de Vinculación no se cumplieron. La necesidad de hospitalización especializada debido al diagnóstico que presentaba de Síndrome de Dificultad Respiratoria Leve no obtuvo una respuesta eficiente. El alta médica no valoró importante otorgar la transferencia para su atención en Tuxtla, pese a las peticiones de la madre y el padre al personal médico y el acuerdo que había firmado el gobierno del estado y la comunidad Primero de Agosto”, dio a conocer Frayba.
Hasta el momento ni las autoridades, ni el gobernador de Chiapas, se han pronunciado con respecto al fallecimiento de la menor, aún cuando mantienen la principal culpabilidad, al no cumplir con el traslado en tiempo y forma. A esta negligencia se le suma, a decir por el Frayba, la nula garantía de respeto a los derechos humanos, especialmente a la seguridad, alimentación, salud, educación, empleo, vivienda digna y acceso a la justicia.
Provocando que las familias se enfrenten permanentemente a condiciones precarias en salud, nutrición, desarrollo humano, psicológico y de educación. “Durante un año las autoridades comunitarias e integrantes de la CIOAC-Histórica no han cesado de amenazar y hostigar el campamento de Primero de Agosto, con la permisividad de los gobiernos municipal y estatal”, denunció Frayba.
Las principales afectaciones han incluido agresiones con armas de alto poder, robos de sus pertenencias y el intento de homicidio en contra de Arturo Pérez López a manos del secretario del consejo de vigilancia del ejido, señor Aureliano Méndez Jiménez, lo cual se encuentra denunciado (161/IN17/2014 y 530/IN7A-T1//2014), sin embargo, demostrar este tipo de daños no ha significado la justicia para los habitantes de Primero de Agosto.
Puesto que el estado chiapaneco sigue sin ejecutar las actuaciones respectivas en las averiguaciones de ambas causas penales, “obstaculizando con ello el derecho a la acceso a la justicia y evidenciando de igual modo, el patrón de impunidad en los delitos que comete la CIOAC-HISTORICA en la región”, declaró Frayba.
“La comunidad Primero de Agosto, es uno de los grupos mayormente golpeados por gente afín al gobierno de Velasco Coello, quien ha tenido como estrategia durante su sexenio tomar y saquear a pueblos indígenas por medio de ejecuciones extrajudiciales y el despojo, y cuando los sobrevivientes exigen protección, fingen no escucharlos ni verlos, aún cuando mueran frente a él”, comenta a Revolución TRESPUNTOCERO la derechohumanista Alia Marcos, miembro del Movimiento De Los Pueblos para la Educación en Derechos Humanos (PDHRE).
Sobre el tema la Red por la Paz en Chiapas, se llevó a cabo una misión civil de observación en la que constataron “una serie de violaciones a los derechos humanos reconocidos en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y en diversos tratados internacionales como son los derechos a la seguridad, la alimentación, la salud, la educación, el empleo, el acceso a la justicia o a una vivienda digna.
Al mismo tiempo identificamos las condiciones precarias para las 56 personas en ese entonces, que escaparon el 23 de febrero de 2015 de la agresión violenta de los ejidatarios de Miguel Hidalgo. Comprobamos que su refugio en el campamento no garantiza las condiciones mínimas para el desarrollo adecuado de la vida. La situación sanitaria sigue siendo hoy en día precaria, no hay suficiente agua potable, no hay tierra para trabajar y sembrar, existe una escasez de alimentos que acrecienta la condición de vulnerabilidad de sus habitantes, especialmente la de las y los niños que han presentado diversas enfermedades gastrointestinales y de piel, destacando la de los cuatro niños que nacieron en los últimos 6 meses, ya en situación de desplazamiento forzado”, describen.
“Pese a que ellos dejaron sus vidas, pertenencias y propiedades abandonadas, al elegir seguir viviendo, los ataques han continuado, los cuales incluyen disparos con armas de fuego muy cerca del campamento, lo que provoca un estrés constante, porque no saben si mañana despertaran o si pueden dormir tranquilos y no serán víctimas de una emboscada.
Pero nadie puede garantizarlo, entonces no duermen, no tienen una vida con menos temor, porque siguen siendo perseguidos, hechos que a Velasco Coello no le importan, él habla de apoyar a los indígenas y es selectivo, por su racismo, solamente los usa cuando le es necesario para su imagen, sin embargo, protege que los grupos paramilitares hayan iniciado una erradicación de indígenas en Chiapas”, señaló Marcos.
Quien a su vez agregó que, “las investigaciones del Programa para el Desarrollo de Naciones Unidas (PNUD) en Chiapas, calcula que todavía hay 6 mil familias desplazadas. Describiéndolas como personas que abandonaron sus tierras y se mudaron a otros municipios o estados del país por el conflicto armado en su contra (generalmente paramilitar).
Lamentablemente no podemos pensar en un escenario distinto, al menos no en este sexenio, donde no yo, sino la población derechohuamanista, intelectual y que se dedica a la protección de los pueblos indígenas coincide que Velasco Coello es un hombre despreciable, cuyo principal objetivo de vida es tomarse fotografías y fingir que gobierna, mientras asesina a los únicos dueños de las tierras, los indígenas”, puntualizó Marco.



