(11 de abril, 2016).- Alrededor de 600 policías del Estado de México irrumpieron la mañana de este lunes al pueblo mexiquense de San Francisco Xochicuautla, comunidad en resistencia que se opone a un proyecto carretero del Grupo HIGA.
El Centro de Derechos Humanos Zeferino Ladrillero informó que los uniformados encapsularon el campamento que resguarda el bosque sagrado del pueblo, en el que se encontraban Antonio Reyes, Mauricio Reyes, Lucas Hernández y Andrés Hernández, miembros del Consejo Supremo Indígena Otomí.
Dos de las personas indígenas, Antonio Reyes y Lucas Hernández, pertenecen al Mecanismo Federal de Protección a Personas Defensoras de la Secretaría de Gobernación (Segob).
“Durante esta operación Lucas Hernández fue agredido verbalmente y fue amenazado de muerte por un elemento de la Coordinación Estatal de Seguridad de identidad aún desconocida”, refirió la organización de derechos humanos.
Por medio de un comunicado el Centro de Derechos Humanos Zeferino Ladrillero agregó: “A las 13:00 horas, el cuerpo policiaco ingresó al lugar conocido como El Castillo, propiedad de Armando García Salazar y golpearon a la defensora Isabel Fernández García, de 64 años de edad. Ambos defensores también son miembros del Mecanismo Federal de Protección a Personas Defensoras”.
El pueblo de San Francisco Xochicuautla consiguió la suspensión definitiva que ordenaba las obras para la construcción de la Autopista Toluca-Naucalpan, luego que en julio de 2015 Enrique Peña Nieto publicara el decreto de expropiación de 37-93-86. La comunidad se ha opuesto desde entonces a la invasión de su territorio. Sin embargo, durante meses ha sido blanco de ataques.


